Ecopetrol, la empresa energética más importante de Colombia, cumplió el lunes 74 años de vida institucional, un aniversario que trasciende la conmemoración corporativa para enlazarse con la historia de la lucha obrera y la defensa de la soberanía nacional. La huelga de 1948, un hito en el movimiento laboral, fue fundamental para su creación el 25 de agosto de 1951. Desde esa base, la empresa se erige hoy con la determinación de liderar la transición energética del país.
La historia de la compañía está indisolublemente ligada a las luchas iniciadas por la Sociedad Obrera de Calamar, bajo el liderazgo de figuras como Raúl Eduardo Mahecha, Ignacio Torres Giraldo y María Cano. El movimiento huelguístico de los obreros petroleros a mediados del siglo XX culminó con el establecimiento de la Empresa Colombiana de Petróleos, posteriormente llamada Ecopetrol. Ese legado de tesón, solidaridad y defensa de lo propio sigue siendo el cimiento sobre el cual se construye su futuro.
Durante más de siete décadas, Ecopetrol ha sido un motor del desarrollo industrial, económico y social de Colombia. Ha garantizado la autosuficiencia en hidrocarburos, generado empleo, impulsado la tecnificación del sector y realizado aportes cruciales a la nación a través de regalías, impuestos y dividendos. Este recorrido no ha estado exento de tensiones y desafíos, incluidos escándalos por sobrecostos, corrupción y una extensa tercerización. La permanencia de Ecopetrol como una empresa mayoritariamente estatal se atribuye, en gran medida, a la combativa lucha de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo (USO).
Hoy, a sus 74 años, ese legado sigue vivo. En reunión con el presidente de la República y la administración de Ecopetrol, la USO ratificó su papel histórico y planteo junto al gobierno nuevos compromisos: que un trabajador integre la Junta Directiva de la compañía como acto de reparación colectiva, y el inicio de un laboratorio de paz y transición socioeconómica en Tibú, Catatumbo, orientado a impulsar economías alternativas que sustituyan la dependencia del petróleo.
De cara al futuro, la organización sindical ha definido una agenda clara de retos estratégicos:
Impulsar una Ley Orgánica de Hidrocarburos con carácter nacionalista.
Recuperar a Ecopetrol 100% estatal.
Fortalecer la unidad minero-energética.
Enfrentar la tercerización laboral.
Alcanzar un salario único para el trabajador petrolero.
La USO reafirma que la transición energética no puede limitarse a decisiones de mercado ni a intereses privados: debe construirse con los trabajadores y las comunidades, asegurando empleo digno, soberanía energética y la permanencia de Ecopetrol como empresa pública al servicio de la nación.
Con un espíritu de justicia social y ambiental, se saluda a Ecopetrol en sus 74 años, recordando que su historia es la de la lucha obrera, y que su futuro dependerá de la fuerza organizada de los trabajadores petroleros.