Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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Atrás quedaron las ocho horas laborales


 

Por: Grupo de Estudios Geopolíticos y Territoriales -GEGT-

 

Las dos grandes promesas que el capitalismo anunció ante la sociedad, era que en primer medida desarrollaría las fuerzas productivas y la tecnología; segundo y como consecuencia de lo anterior, existiría un fenómeno de liberación progresiva de tiempo para los trabajadores, lo que les permitiría mayores niveles de bienestar. La realidad mundial nos enseña que el capitalismo cumplió tan solo la mitad de su promesa y para el caso colombiano, ninguna de las dos.

La revolución tecnológica que el mundo ha experimentado desde el desarrollo del capitalismo es asombrosa. Los desarrollos logísticos que hicieron posible las reducciones de tiempo y con ello las distancias marítimas, terrestres y aéreas, han permitido el intercambio y socialización mundial de las mercancías y la producción; los desarrollos informáticos y computacionales han sido soporte de la optimización en las comunicaciones, el análisis y modelamiento de algoritmos que han permitido avances en los campos de la medicina, botánica, química, física, matemáticas, geografía, economía, la astronomía, entre otros. Los desarrollos de maquinaria especializada para casi cualquier tipo de actividad humana, han generado las condiciones para que, por lo menos en teoría, el ser humano pueda liberar cada día, más y más tiempo para el goce y disfrute del arte, el ocio y en general, para procurar mayores niveles de bienestar.

Sin embargo, el avance de la técnica y la tecnología que ha permitido el capitalismo no ha estado de la mano de la reducción del tiempo socialmente necesario para la producción. Por el contrario, experimentamos un mundo en el que el tiempo laboral se ha incrementado, justamente en el mismo periodo de mayor desarrollo e invención tecnológica, incluso en los países que funcionan como centros de desarrollo[1].

 

En Colombia el panorama es aún más precario. No solo es evidente el fracaso del desarrollo de la industria y sectores básicos de desarrollo en el campo de las ciencias básicas y aplicadas, sino que se experimenta un aumento drástico en la jornada laboral de los colombianos. Por un lado, la raquítica estructura productiva e industrial no ha generado las condiciones necesarias para emplear la mano de obra nacional, lo que aumenta las cifras de rebusque, desempleo, flexibilidad e inestabilidad laboral. Cifras que sin embargo, no son sinónimo de inactividad laboral, sino que por el contrario son el condicionante para que la media de trabajo en Colombia haya superado las 8 horas laborales establecidas.

 

La Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) publicada por el DANE[2] señala que el tiempo medio de trabajo para los hombres en Bogotá es de 12 horas y 45 minutos y para las mujeres 15 horas y un minuto. Los hombres destinan alrededor de 10 horas en trabajos comprendidos en el Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) y más de dos horas en trabajo en actividades no contabilizadas en el SCN. Por su parte las mujeres tienen jornadas de 9 horas y media en actividades contabilizadas por el SNC y 5 horas y media en otras actividades allí no registradas (Figura 1).

TrabajoTiempo

Figura 1. Tiempo total de trabajo de hombres y mujeres en Bogotá. Datos del DANE (2014).

 

Estas cifras reflejan por un lado el aumento sustancial de la jornada de trabajo en 60% y 87%, para hombres y mujeres, respectivamente, sobre la jornada formal de 8 horas diarias. Más alarmante aún, que el 17% de la jornada para los hombres y el 36% de la jornada de las mujeres, al no contabilizarse en el SCN, significa trabajo no remunerado.

El aumento de la jornada laboral, la reducción de salarios, la precariedad del trabajo y la no remuneración, explican que la forma en la que el país ha contenido la tasa de ganancia, no se ha realizado por el aumento y desarrollo de las fuerzas productivas, sino principalmente, mediante el aumento significativo de la tasa de explotación laboral.

Así mismo, el deterioro de las relaciones formales laborales, es evidencia de la in-sostenibilidad económica y laboral que el capitalismo dependiente colombiano padece en el actual momento. Estas dos evidencias permiten vislumbrar un nuevo periodo de crisis orgánica del capitalismo en Colombia y con ello las posibilidades de grandes remesones políticos y Sociales.

[1]     Grupo de Estudios Geopolíticos y Territoriales. 2015. La otra cara de la informalidad laboral. Una aproximación marxista. Disponible en: http://trochandosinfronteras.info/index.php/2015/05/27/la-otra-cara-de-la-informalidad-laboral/

[2]     Departamento Administrativo Nacional de Estadística. 2014. Encuesta Nacional de uso del Tiempo (ENUT). Resultados para Bogotá. Año Agosto 2012 – Julio 2013. Datos definitivos. Disponible en: http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/ENUT/Bol_ENUT_BTA_Ago2012_Jul2013.pdf