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Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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¿Celebrar la fundación de Bogotá?


Trochando Sin Fronteras, agosto 7 de 2019

Aceptar la historia colonial como la oficial, es aceptar nuestra muerte en vida

Celebrar las fundaciones en tierras conquistadas por la España monárquica debe ser revisadas con ojo analítico, aun sabiendo que no podemos regresar al taparrabo, es necesario realizar valoraciones críticas de los hechos a la luz de nuestros días.
Los habitantes de Bogotá celebraron su fundación, han pasado 481 años desde ese día en que el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada, junto a Nicolas de Federman y Sebastián de Belalcázar decretaron la nueva ciudad.
Para lograr esa fundación, tuvieron que someter a varios pueblos de indígenas quienes de manera dócil y amigable (en muchos casos) salieron a recibirle, brindando recursos y oro, pero cuando se negaban a apoyarlos en sus causas, los conquistadores tenían el derecho de realizar lo que llamaban “Justa Guerra”, permitiéndose apropiarse de sus bienes y recursos, como también esclavizarlos.
En su paso por la lo que hoy denominamos Sabana de Bogotá Jiménez de Quesada atacó al Zipa Tisquesusa, quien huyó no revelando las riquezas Muiscas, después ataca varios cacicazgos como Iraca y Tundama, los cuales estaban en los lugares de Sogamoso y Duitama, a quienes asesinó; posteriormente quemó lugares de culto y rebautizó a varios guías religiosos quienes al no soportarlo mueren de pena moral. Después mató al Zaque Tisquesusa y a Sagipa, con espantosas torturas, este último no reveló el lugar de los tesoros.
Pero lo más sobresaliente de Gonzalo Jiménez de Quesada, fue lograr quitarles las tierras a los indígenas y renombrarlos como encomiendas y resguardos, donde estaban en la obligación de pagar tributos al Rey y regalar su fuerza de trabajo.
Esta historia resumida, es la historia del oprobio, a la cual se vieron sometidos los habitantes de ese entonces con sus tierras. No se puede aceptar que la academia escolar y universitaria célebre sin revisar los manuales de historia y no los revalúe; como tampoco los movimientos sociales la acepten sin discusión. La fundación de las ciudades españolas en nuestros territorios, se hicieron, sobre el olvido de la memoria, la sangre de seres humanos y la avaricia por el Dorado.
Los conquistadores asesinaron culturas, masacraron aborígenes y redefinieron nuestras vidas en favor de la colonización y el robo. La Historia ha sido construida desde la clase dominante, aquella que se reconoce como heredera directa de la sangre azul española, blanca, occidentalista y católica; por algo será, que a la llegada del alcalde Peñalosa quitó de inmediato el cuadro de Simón Bolívar ubicado en el salón de Juntas del Palacio de Liévano y colocó al conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada ¿pueden creer está acción tan canalla y colonialista?, y qué se puede esperar de esta élite miserable, si una tumba con supuestos restos del fundador de la ciudad está en el Cementerio Central de la ciudad al lado del fascista ex presidente Laureano Gómez.
Lo que nombraron colonialmente como Bogotá, originalmente se llama Bakata, es el nombre de nuestros ancestros para este territorio y debemos llamarlo por su verdadero nombre.