Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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El Centro Oriente de Colombia paró el 17 de marzo


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Trochando Sin Fronteras 17 de marzo de 2016 -Centro Oriente de Colombia

 

Diversos sectores sociales acudieron a la convocatoria de las centrales obreras y la Cumbre Agraria, a fin de participar en el paro nacional de 24 horas realizado hoy 17 de marzo. Trabajadores y trabajadores del campo y la ciudad, jóvenes, niños, niñas, mujeres y hombres que día a día luchan por vida digna, autonomía y soberanía popular, salieron a las calles y carreteras del país a pronunciarse por la precaria situación que viven los colombianos.

Expresiones contra al venta de Isagen y el anuncio de venta de otros activos estratégicos de la nación, la privatización de la educación y la salud, el miserable salario mínimo o el aumento de los impuestos a la clase trabajadora, fueron los protagonistas de la jornada.

En los 7 departamentos que componen la región Centro Oriente se efectuaron diversas manifestaciones en rechazo a las políticas públicas que han sometido a la misera al pueblo colombiano.
En la Universidad de Pamplona, Norte de Santander, estudiantes y profesores se unieron al paro en aras de defender la educación pública y de calidad.

En Boyacá se hicieron movilizaciones en Tunja, Duitama y Sogamoso; allí las consignas giraron en torno a la defensa de lo público, del territorio, el medio ambiente y el agua, por garantías para el ejercicio de la protesta social como derecho de los pueblos, por financiación digna para la universidad gratuita y de calidad. Allí también se rechazaron las negativas medidas contenidas en el plan nacional de desarrollo, tales como el aumento del Iva del 16% al 19% en productos de la canasta familiar; así mismo se protestó contra la concentración de tierras a través de las Zidres, la venta de ISAGEN, los planes de inversión estratégicos (PINES) que beneficiarán a las multinacionales y la pretendida privatización de Ecopetrol.
También en Boyacá se rechazó la feria de concesiones petroleras y mineras que han dado los gobiernos de Santos y Uribe han explotado en una crisis del agua sin precedentes. Los tratados de libre comercio y la interminable cadena de intermediarios agobian al campesinado. Sumado a esto, el gobierno pretende expulsar de sus territorios a los productores de clima frío por medio de la demarcación de páramos,con lo que se busca abrir paso a las embotelladoras de agua y a las mineras que buscan apropiarse de las riquezas del subsuelo.

En la capital del Meta, Villavicencio, más de 7000 trabajadores, estudiantes, jóvenes y campesinos
participaron en la jornada de paro, en medio de una fuerte militarización por parte de la policía y el ejército nacional.

Con propuestas reivindicativas y políticas, los sectores sociales presentes en la movilización convocaron a la lucha por las transformaciones sociales necesarias para un país con vida digna. Allí fue evidente el descontento general de la población frente a las políticas que por años han sometido al pueblo colombiano.

Organizaciones como la CUT, la CGT, Marcha Patriótica, el Movice, el Congreso de los Pueblos y otras organizaciones sectoriales fueron enfáticas en recalcar la necesidad de proyectar nuevos escenarios de movilización que permitan una lucha frontal a crisis que aqueja la región y el país.

Por su parte, en Arauca el transporte intermunicipal y la mayor parte de las actividades comerciales y académicas se paralizaron durante la jornada de paro. Simultáneamente en los municipios de Arauca, Arauquita, Tame, Fortul y Saravena se realizaron multitudinarias marchas. Los torrenciales aguaceros con los que amaneció ese departamento llanero no fueron obstáculo para que miles de manifestantes salieran a las calles a expresar su respaldo al paro nacional y al pliego único concertado dentre la Cumbre Agraria y las centrales obreras.

En Bogotá, Edgar Mujica -CUT- calificó de exitoso el paro nacional, a la vez que denunció la detención irregular de 5 estudiantes en la Universidad Nacional de Bogotá. Afirmó que la movilización de la jornada de ayer es una muestra de lo que es capaz de hacer el movimiento popular en Colombia.
También dijo que se ha construido un pliego único de 15 puntos que representa los intereses de los menos favorecidos en el país.

Sergio Herrera, de la Cumbre Urbana -proceso que busca el reconocimiento de la Ciudad como un derecho para todos-, manifestó que están promoviendo la carta por el derecho a la ciudad un ejercicio de construcción con los sectores populares de Bogotá.

Geovanny Garzón, de la organización Fuerza Nacional Magisterial criticó la forma tímida como FECODE convoca a la marcha, además afirmó que la secretaría de educación de Bogotá deslegitimó la movilización y la organización sindical no actuó de manera más vehemente ante tal situación.

Esta jornada de paro, que se catalogó como ‘de calentamiento’ para un posterior paro nacional indefinido, se produjo mientras los medias masivos de comunicación concentraban su atención en una decisión de trámite de la Corte Internacional de Justicia en un caso de Nicaragua contra Colombia. Así se pretendió invisibilizar la magnitud de la protesta popular y generar un cuestionable patriotismo al rededor del concepto de soberanía marítima.

No obstante, lo que se manifestó en medio del paro fue el rechazo a esa distorsión del concepto de soberanía: “el gobierno sale en defensa de la soberanía, en defensa del archipiélago. Y entonces por qué no asume la misma actitud cuando las transnacionales se apoderan de nuestros recursos naturales? O acaso defender nuestros recursos no es soberanía. Y si por pura curiosidad la demanda fuera presentada los Estados Unidos y no por Nicaragua, esa seria la misma actitud del gobierno?”. Así lo manifestó un dirigente social de Arauquita, al poner en una balanza la importancia del caso San Andrés ante la hecatombe económica, social, ambiental y humanitaria que sufre el pueblo colombiano.
Otro aspecto a resaltar en el marco del paro en la región del centro Oriente, es que en ciertos municipios donde ha sido impuesto el paramilitarismo y eliminado el movimiento social, también la población salió a las calles a protestar. Porque ni el terror de la violencia logra ocultar la indignación que hoy viven los pobladores de varias regiones del páis. Es el caso de Paz de Ariporo en Casanare o Puerto Boyacá (Boyacá), lugares en los que el paro también se hizo sentir.

A nivel nacional, 29 de los 33 departamentos (incluyendo a San Andrés) participaron en el paro nacional. Esto evidencia que las causas de la inconformidad no afectan a alguna región o sector social en particular, sino a todo el pueblo trabajador de Colombia. Además de las exigencias por mejores condiciones de vida, el paro fue marco del rechazo al aumento de las amenazas y asesinatos contra los integrantes de movimientos sociales y populares del país, así como a los asesinatos y de la violencia contra las mujeres en nuestro territorio.

  • Bogotá DC 

  • Tunja -Boyacá

  • Villavicencio – Meta

  • Pamplona  – Norte de Santander 

  • Yopal – Casanare

  • Saravena – Arauca

  • Bucaramanga – Santander