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Colombia, un gran productor de comida y sus habitantes están muriendo de hambre.


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Edición 27 Trochando Sin Fronteras 11 de junio de 2016
Por: Sandra Riveros

Colombia es un país productor de alimentos en el que, paradójicamente, sus pobladores mueren de hambre. Gran parte del territorio se han entregado a empresas transnacionales para la explotación minera, petrolera y para la agroindustria, dejando a las comunidades al borde de la miseria.

La Guajira, el Chocó y las comunidades indígenas han sido noticia últimamente en los medios masivos de comunicación por la muerte de varios niños,por causas relacionadas con la desnutrición. Pero la situación no es nueva y va más allá de lo que muestran Caracol y RCN.

Por ejemplo, el departamento del Magdalena lidera el índice de desnutrición en menores de edad y adultos mayores, seguido por los departamentos del Cesar, Meta, Valle, Boyacá, Chocó, Santa Marta, Tolima, Vichada, Vaupés, Guainía y Bogotá.

Entre 2012 y 2015 murieron 1.127 niños y jóvenes y 3.899 adultos mayores por desnutrición, de acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE). el Instituto nacional de salud indica que el 52% de las muertes por desnutrición corresponden a indígenas.

Por esa razón, no hace falta un milagro para que el alimento vuelva a la mesa de los colombianos. Lo que se hace necesario es que las comunidades impulsen y dinamicen la soberanía y la autonomía alimentaria. Es decir, que se recupere la tierra para la producción de alimentos, que se mejoren las vías para su transporte, que se priorice la producción nacional sobre las importaciones, que se subsidie la producción agropecuaria por parte del estado, etc. Esto permitirá que la humanidad se desarrolle física, emocional y psicológicamente sana, y que con ello se dé cumplimiento a la obligación que tiene el estado colombiano de garantizar el derecho a la alimentación.

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