Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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Doblemente explotadas ¡triplemente luchadoras!


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Trochando Sin Fronteras 01 de noviembre de 2016

Los trabajadores no son los protagonistas de los paros. Hoy en día, la clase obrera no es el único sector que abandera una movilización o una huelga. También lo hacen las mujeres, por si solas, como actor político. Así sucedió en Argentina, unas locas mujeres impulsaron un paro. Así es, un paro de mujeres trabajadoras, jóvenes, madres de familia, etc. Motivadas por el odio legítimo, despertado por la cultura patriarcal, que ve natural el asesinato de una mujer.

Usted se pone bravo cuando se descarga el celular en una llamada importante, si el equipo de futbol perdió, y además jugó muy mal. Otro motivo de enojo es no haber reclamado las vueltas del taxi, cuando pagó con un billete de $20.000. En fin, el enojo es despertado por muchos motivos cotidianos. Pero aquella rabia digna, legítima, política, que motiva marchar y luchar, solo la despierta el capitalismo.

El asesinato de Lucia Pérez, adolescente de 16 años (drogada y violada en Mar de Plata, el 8 de octubre), devela la crisis que viven las mujeres en argentinas. Allí una mujer es asesinada cada 28 horas. Además, su condición de explotación, al recibir la mitad del sueldo por las mismas horas de trabajo que tiene el hombre, porque asume el 80% de los quehaceres del hogar, sin un reconocimiento por estas funciones. Son algunos ejemplos que están detrás del asesinato de esta joven de 16 años. Fue así, que la movilización nacional, convocada por el colectivo Ni Una Menos de Argentina, reunió 50 organizaciones, que no solo rechazó el homicidio de la adolescente de Mar de Plata, sino también rechazó la crisis estructural que sufre la mujer.

Es por, eso que la campaña “Ni una menos”, invitó a las mujeres de ese país, a parar sus actividades por una hora, como acto de solidaridad y protesta conjunto. En un gran abrazo se extiende la campaña, porque no es solo en el país gaucho donde se presenta la explotación de la mujer, sino en toda la región. Ocurre que la violencia contra la mujer afecta del 17% al 53% de las mujeres en cada país latinoamericano1. Una vergonzosa cifra, pero alentadora al mismo tiempo, porque alimenta la necesidad de luchar contra esta grave realidad.

La matriz de opinión impuesta por las empresas de información privadas, para encubrir violencia de género, es descarada. Con tesis como “crímenes pasionales”, “por caminar sola en la noche la asesinaron”, abordar el hecho con morbo y amarillismo, se miente al pueblo y desvía su atención en el problema estructural. Aunque se imponga esta matriz de opinión, la calle es el mejor escenario para desmontarla, porque la protesta masiva, de carácter nacional, como la sucedida en Argentina, posiciona la voz de las mujeres que luchan por el goce eficaz de sus derechos.

Y es, que la crisis estructural del sistema, a todas la mujeres, incluyendo a las colombianas. Porque aquí soplan vientos de pacificación del conflicto armado colombiano. Pero están vivas las causas que lo desencadenaron. Se sienten los pasos de una reforma tributaria, antipopular. No se termina el asesinato y amenazas contra líderes sociales. El gobierno nacional hace oídos sordos a las propuestas políticas del movimiento social. Sin embargo, llegan desde Argentina y otros países de la región, mensajes de solidaridad y fuerza para las mujeres de Colombia.

La paz, al igual que un sancocho, se hace con diversidad de propuestas. En esa preparación, la mujer también tiene su aporte, esencial para construir las bases de una sociedad contraria a la capitalista. La historia nos ha enseñado que el cambio del sistema capitalista, no yace exclusivamente en el modelo económico. Es fundamental, la transformación del tipo de relaciones sociales entre hombres y mujeres, consecuentes con el nuevo modelo de sociedad. La transformación es económica y política, sí; pero también cultural, anti-patriarcal, anti-colonial y solidaría con la naturaleza.

Por eso, los trabajadores siguen siendo un actor socio-político importante. Sin embargo, no son los únicos que abanderan la lucha social. Las mujeres, surgen también como un actor que construye propuesta de país, apuntando hacia la misma dirección, el disfrute y goce de la vida digna.