La Salina (Casanare). Mientras las comunidades campesinas del norte de Casanare apuestan por la vida y la soberanía alimentaria, el Estado colombiano responde con las viejas prácticas de la «Seguridad Democrática». La Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra denunció que el pasado 25 de marzo de 2026, se ejecutaron allanamientos arbitrarios, violentos e ilegales contra tres reconocidos líderes sociales del municipio de La Salina. La operación fue realizada de manera coordinada por el Ejército Nacional, el Gaula y el CTI de la Fiscalía
El hecho ocurrió a las 5:00 de la mañana, hora en que militares irrumpieron en los hogares de quienes lideran la construcción del Territorio Campesino Agroalimentario (TECAM) «Renacer Salinero, Fortaleza del Casanare». Los allanamientos ilegales no distinguieron géneros ni dignidades. Entre las víctimas de este hostigamiento se encuentran:
Margarita Ortiz: Presidenta de la Asociación de Mujeres de La Salina (Asomulsa) y lideresa de la vereda Los Papayos.
Freiman Vargas: Presidente de la JAC de la vereda Rodrigoque.
Argemiro Valbuena: Miembro actual del Concejo Municipal.
Los tres son integrantes activos de la Asociación Nacional Campesina José Antonio Galán Zorro (Asonalca), organización que históricamente ha defendido la permanencia en el territorio y que hoy impulsa el TECAM como figura de autonomía frente al abandono estatal.
Durante la incursión en la vivienda del concejal Argemiro Valbuena, se reportaron agresiones verbales y psicológicas contra su esposa, Alba, quien fue encerrada y maltratada mientras los uniformados generaban destrozos materiales. Este tipo de procedimientos, realizados bajo «supuestas órdenes» no verificadas, busca sembrar terror y zozobra, afectando especialmente a los menores de edad que presenciaron la violencia estatal en sus propios cuartos.
¿El TECAM: el verdadero «objetivo militar»?
Para fuentes consultadas por este medio, no es coincidencia que este ataque ocurra contra los impulsores del TECAM, figura de territorialidad campesina impulsada en diferentes zonas del país y que en La Salina Casanare ha desarrollado diferentes acciones ante la Agencia Nacional de Tierras para su reconocimiento. «Los TECAM son un símbolo de resistencia que busca recuperar la tierra, fortalecer la soberanía alimentaria, aumentar la producción y la industrialización, y defender la tierra ante el modelo extractivista.
Exigencia de garantías y cese a la estigmatización
Las comunidades organizadas a través de la denuncia exigieron a la Defensoría del Pueblo y a la Gobernación de Casanare que dejen de ser cómplices por omisión. Es urgente la aplicación del Decreto 660 de 2018 para la protección integral de las comunidades, y el cese inmediato de la judicialización y el perfilamiento contra el campesinado.
A su vez conminaron a las fuerzas militares y a la Fiscalía General de la Nación a cesar las acciones de estigmatización, señalamientos, persecución y judicialización de los y las líderes y lideresas sociales del territorio. Además, enviaron un llamado de atención a la comunidad internacional y nacional para que exijan la protección de los DD. HH. por parte del Estado.
«A la comunidad Nacional e Internacional, reiteramos el llamado a exigir la protección de la población civil y demás compromisos en Derechos Humanos a los que está obligado el Estado Colombiano por sus compromisos internacionales».





