Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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En Iratí, sur de Paraná, terminó la XIV jornada de agroecología


 

“La agricultura no es apenas salvar la naturaleza y salvar al ser humano, es una lucha política, social y económica contra el poder del dinero y el capitalismo.”
João Pedro Stedile.

irati

Foto: http://assesoar.org.br/

Más de 4000 personas se dieron cita en el municipio paranaense de Iratí en la XIV jornada de agroecología que contó con la participación de personas venidas de diferentes estados brasileros, en especial del sur del país y de delegados de al menos 10 países alrededor del mundo. Por parte de Colombia hizo presencia una delegación del Coordinador Nacional Agrario –CNA- Congreso de los Pueblos.
Fueron 4 días -22 al 25 de Julio- de intenso trabajo donde pobladores urbanos y rurales de diferentes organizaciones y procesos recargaron propuestas y compartieron experiencias agroecológicas bajo la consigna “Terra livre de transgênicos e sem agrotóxicos.” Que enmarcó el evento, además, en el primer día se instaló la ciranda das crianças o rueda de los niños con temáticas enfocadas a ellos y la lucha por la reforma agraria. Las delegaciones saludaron a los demás pobladores del municipio con una marcha que terminó con un acto político en las calles céntricas.
La jornada se realizó simultáneamente en 3 lugares principales y otros de apoyo, incluyendo el plenario principal, feria de semillas y túnel del tiempo. En este último lugar se abordó la temática de la Guerra del contestado, confrontación armada que enfrentó a Fuerzas militares brasileras que de la mano con latifundistas y empresas extranjeras se enfrentaron a cerca de 20.000 campesinos que defendían sus tierras contra la construcción de la ferrovía entre los estados de Santa Catarina y San Pablo, esta guerra ocurrió en limites de los estados de Paraná y Santa Catarina del año 1912 a 1916 y dejó aproximadamente 10.000 muertos, así como la derrota y expulsión de campesinos/as.
En el escenario principal además de alojamientos, cocinas comunes y tarima adecuada con 3 asientos, se desarrolló la feria agroecológica con venta de productos de la economía popular, producidos por cooperativas, agroindustrias comunitarias y populares, sin trazas de Organismos genéticamente modificados (transgénicos) ni agrotóxicos; una de las características del evento fue la solidaridad; bastaba con acercarse, plato en mano, a las cocinas y se podía degustar las preparaciones sin necesidad de ser del mismo grupo.
Tres seminarios y más de 59 talleres diferentes se desarrollaron como práctica y socialización de los avances agroecológicos en temas como políticas públicas, prácticas agronómicas, homeopáticas, pastoriles, silvopastoriles, educación en el campo, campaña contra los agrotóxicos, abonos, asociación de cultivos, aguas, tierras, semillas; entre otras, que se desarrollaron por parte de dinamizadores y talleristas pertenecientes a las mismas organizaciones convocantes, poniendo en práctica la máxima del movimiento campesino cubano en su metodología de movimiento “cuando el campesino ve, hace fé”.
La jornada tuvo la participación de importantes personalidades de la política brasilera como el filósofo Frei Betto y el economista y miembro del MST João Pedro Stedile, para el día 25 y como cierre del evento se esperaba la participación del alcalde de la población, diputados estaduales, federales, miembros de la gobernación de Paraná y a la presidenta Dilma Rouseff, quien por la imposibilidad de aterrizar ya que los aeropuertos de la región estaban cerrados canceló su participación.
João Pedro Stedile realizó la ponencia: “análisis del movimiento del capital en la agricultura y sus consecuencias” Inició su análisis mostrando como los grandes latifundistas están muriendo por cáncer asociado al uso y consumo de alimentos plantados con agrotóxicos. Denunció que el capitalismo ha tomado cuenta del mundo y que los bancos y las empresas transnacionales controlan la economía mundial, incluida la agricultura. 50 empresas transnacionales y bancos controlan la agricultura, 5 la producción de granos, 3 la leche y 7 la producción de venenos; resaltó que la Basf y la Bayer nacieron en la segunda guerra mundial para proveer a los nazis de gases letales para exterminar judíos, antifascistas y población LGBTI.
Puntualizó que las multinacionales convirtieron la agricultura en un mercado mundial donde se mueven productos de regiones lejanas solo para aumentar la ganancia sin pensar en las necesidades locales y la soberanía alimentaria, habló del ajo que viaja 15.000 kilómetros de la China a Brasil; planteó a su vez, que este mercado mundial redistribuyó el trabajo agrícola globalmente.
En medio de un recuento histórico planteó que para el tiempo del capitalismo comercial la humanidad fundamentaba la mayoría de su alimentación en 300 vegetales, para la época del capitalismo industrial en 70 y en la actualidad el 90% de los alimentos son producidos con base en Maíz, Soya, Arroz, trigo y cebada.
A su vez caracterizo al capitalismo agrícola como fundamentado en 3 partes: los transgénicos, los venenos y la mecanización, que producían 4 contradicciones principales: exclusión y pobreza por la concentración de renta (la producción no deja ganancias en los territorios donde se desarrolla ya que el dinero va para las casas matríces), la destrucción de la naturaleza y los venenos ya que contaminan el agua, el aire, la leche materna y producen cáncer.
Frei Betto en su conferencia: “Elementos para la construcción de una sociedad socialmente justa, igualitaria, culturalmente diversa y ecológicamente sustentable”, envió un mensaje al gobierno del partido de los trabajadores y a la presidenta Dilma para que escuche mayormente los reclamos de los trabajadores y trabajadoras brasileros y sus reivindicaciones, además fundamentó la conferencia en su libro “10 consejos para los militantes de izquierda” presentando un decálogo ético para mantener la lucha, construir una propuesta y un quehacer socialista e hizo una vehemente denuncia: “hoy 84 personas atesoran la misma cantidad de dinero que 3.500 millones de los más pobres”.
La jornada finalizó con la firma de acuerdos de compra de productos a los movimientos campesinos para los programas gubernamentales y nuevos incentivos a los campesinos por parte de ministro de desarrollo social y combate al hambre Patrus Ananias quien llegó en representación de la presidenta Dilma.
Los campesinos y campesinas reunidos reafirmaron su lucha contra un modelo económico excluyente, depredador e insostenible como el capitalismo y la propuesta por la construcción de un proyecto popular para el Brasil.