Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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En la provincia de Lengupá se mantiene viva la memoria


Trochando Sin Fronteras, Edición impresa N° 31 marzo – abril de 2017

Por Martín Ayala – Corporación  COSPACC

 

Uno a uno fueron llegando los peregrinos de los municipios boyacenses de Berbeo, San Eduardo, Campohermoso, Miraflores, Soracá y de las veredas La Libertad y Vista Hermosa. Su objetivo, participar en la tercera peregrinación  humanitaria a la provincia de Lengupá. Pobladores de Casanare no fueron ajenos a esta actividad e hicieron presencia con una delegación de  Chámeza y Yopal.

En la mañana del 10 de diciembre de 2016, la gente se juntó en el filo de la montaña La Buena Vista. Esta vez, con la colaboración de los propietarios del predio, pudieron ingresar al borde del abismo donde años atrás corría el horror.

Cuentan los lugareños que un número indeterminado de víctimas fueron arrojadas desde este precipicio al cajón del río Lengupá, durante la década de los 90.  Los padres Miguel Ángel y Victorino -de la misión Claretiana- conmemoraron y recordaron la brutal masacre, e invitaron a no olvidar a las víctimas.

Cada vez que hay una peregrinación al lugar de los hechos, aparecen nuevos casos o denuncias. Esta oportunidad no fue la excepción: nuevos casos, más impunidad, siendo  pocos o nulos los reportes que en materia de justica se conocen de lo que fue el accionar paramilitar que  sometió a la región a un manto de miedo. La comunidad recuerda la muerte de una mujer apodada ‘la churuca’, quien padecía algunas deficiencias mentales y que fue asesinada por ser testigo del homicidio de otros lugareños en Miraflores.

También recuerdan la persecución y exterminio contra la familia Martínez, líderes del movimiento social del municipio de San Eduardo; la agresión contra la familia Ovalle; las amenazas y torturas psicológicas a las que fue sometida la población de Vista Hermosa cuando cierto día encañonaron e hicieron acostar sobre la vía principal del poblado a más de 80 personas boca abajo, sin saber qué suerte les esperaba…

En esta, como en las anteriores peregrinaciones, la comunidad esperaba recibir el reconocimiento como región víctima del conflicto armado, pero especialmente conocer la verdad sobre la magnitud de la agresión contra la población; se necesita saber quién le pagó a los paramilitares para que cometieran los crímenes, quién los ordenó y quiénes se beneficiaron de ellos.

Al final de la misa campal, se estableció declarar el 10 de diciembre como fecha para la realización del peregrinaje anual a la provincia de Lengupá, coincidiendo con el día internacional de los Derechos Humanos. Se acordó también establecer grupos de trabajo para construir un monumento a la memoria histórica en la punta de la montaña Buena Vista y realizar durante el 2017 un foro que determine cuál sería el papel de la provincia en los debates de paz.

Después de degustar un sancocho comunitario, los participantes de la peregrinación se fueron regresando, uno a uno, a sus lugares de origen, con la misión de seguir encontrándose para continuar la lucha contra la impunidad y para exigir verdad, justicia y reparación, ya que el pueblo boyacense no está dispuesto a olvidar.

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