Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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20 de julio: día de la dependencia


Trochando Sin Fronteras, julio 24 de 2017

Por: Wilmar Castillo

 

Otro 20 de julio, en el cual se celebrar la independencia de Colombia. Los próceres de la patria se desempolvan para recordar las batallas y luchas con las que se quitaron de encima la corona española por allá en 1810.  Pero no todos los ciudadanos están convencidos de que seamos independientes, en pleno siglo XXI ¿apátridas? ¿Ignorantes? ¿Extraterrestres? No. Indígenas.

Aunque los indígenas en Colombia corresponden al 38% de la población (1’378.884 según el último censo del DANE del 2005), distribuidos en 87 comunidades con 64 idiomas y 300 formas dialécticas. Son el sector que nos recuerda que las carabelas modernas siguen encima de nuestras cabezas. ¿Cómo lo recuerdan? Pues en cierta medida, si fuéramos independientes no habría necesidad de que estas comunidades se caminaran desde el Cauca hasta Bogotá, para exigirle a Alvaro Uribe (Twiternator) que cumpliera las reivindicaciones en el 2008[1], o no se estarían muriendo los niños y niñas Wuayu por desnutrición en la Guajira.

Ha corrido mucha sangre defendiendo un pedazo de tierra por parte de los hermanos mayores y otro pucho de sangre exigiéndoles a los gobiernos que los dejen existir como pueblos autónomos. ¿Pero la Constitución del 1991 no los reconoce como pueblos? Se preguntará usted, claro que sí, sin embargo en la práctica real hay un abandono estatal que asesina, excluye y desconoce el proceso histórico que poseen los pueblos indígenas.

Otro caso, es el proceso de liberación de la madre tierra impulsado hace dos años, por el pueblo Nasa contra los cacaos del azúcar y la fuerza pública (que así como actúan a favor de los terratenientes podríamos denominarlos fuerzas militares de capital mixto). Pero también el pueblo Kokonuko inició este mandato para recuperar el territorio robado por un empresario, que monto un negocio turístico dentro del resguardo[2].

La lista puede seguir creciendo con más casos que reafirmen la terquedad de estos pueblos en demostrar que no somos independientes; aunque son días festivos, al menos es el único detalle que me alegra, porque esos días no se trabaja. Excepto las fuerzas militares, que marchan por las calles del país, luciendo lo último en guarachas de la industria militar, financiado con los recursos públicos, mientras seguimos con niveles de desempleo altísimos, con el peor sistema de salud, un modelo de educación desfinanciado y muchos otros problemas más.

Desde que traicionaron a Bolívar y no se permitió materializar la patria grande, nacieron las injusticias que padecemos. Pero, hay gente que insiste en realizar ese sueño de ser soberanos, autónomos y libres plenamente. Cuando se arranca un lindero, al impedir el paso de los automóviles, cuando se siembra comida en ingenios azucareros, cuando se grita en la marcha, se está haciendo un acto de independencia, se está ejerciendo la verdadera soberanía. Por más que nos vean y traten como extraterrestres, espero que llegue ese 20 de julio donde no marchen los militares, sino marchen los indios, campesinos y negros.

[1] https://www.colectivodeabogados.org/COLOMBIA-MOVILIZACION-INDIGENA-EN

[2] https://www.cric-colombia.org/portal/la-recuperacion-de-la-tierra-una-lucha-que-continua-por-los-pueblos-indigenas/