Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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La lucha por la Elección Directa de Rector: Democracia ó politiquería al interior de la UPTC


Trochando Sin Fronteras, junio 8 de 2018

A lo largo del primer semestre del año 2018, los estudiantes upetecistas, esa comunidad académica que para el Consejo Superior es fácilmente engañable, se ha manifestado en contra de las clases políticas tradicionales, aquellas que en la Universidad solo ven votos y recursos para engordar la cartera de sus partidos.

Y ha sido enérgica la protesta, que ha tomado dos meses y medio de tiempo y sacrificios por parte de los estudiantes, quienes, desde el 26 de abril han participado de múltiples Asambleas, junto con algunos profesores y trabajadores universitarios, con el propósito de desmontar el mecanismo de elección del rector, y que ha sido desechada con desdén desde el Consejo Superior Universitario, y respaldado por un Consejo Académico, que desde sus torres de marfil, han intentado quitar el aire a la movilización estudiantil.

Pero es necesario hacer un ejercicio de memoria para entender la decisión del Consejo Académico, de enviar a vacaciones a los estudiantes, y es aquel 26 de abril mencionado anteriormente.

En esta fecha, el Consejo Superior llama a una socialización (palabra utilizada frecuentemente por la Administración Universitaria cuando quieren comunicar que ya tomaron una decisión a espaldas de la Universidad; y no en su sentido correcto), para hacer pública su decisión de realizar un cambio en la manera en la que ellos mismos eligen el rector. Ellos lo cocinan, ellos se lo comen, los estudiantes ven desde lejos.

La respuesta estudiantil fue contundente, ni la propuesta del Gobernador, orientada a elegir a un rector de su agrado y seguir haciendo de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja -UPTC- una parte que alimente su discurso populista, ni la propuesta del oscuro señor Juan B. Pérez, que busca poner otro títere en su escenario y seguir con la UPTC debajo del brazo a voluntad y a perpetuidad, sería aceptada por los estudiantes.

Sin embargo, la cuestión era de afán, y los “nueve nefastos” del CSU fueron insistentes en que el mecanismo debía ser cambiado antes del final del semestre (es decir, alrededor del 15 de junio), y si los estudiantes, profesores y trabajadores querían participar, tendrían que poner su propuesta en la mesa antes del 23 de mayo, según lo establecieron en el Acuerdo 040 de 2018. Es decir, los Consejeros y los politiqueros habían tenido el tiempo a su disposición para decidir como escribir sus propias reglas, pero la Universidad sólo tendría poco menos de un mes para la misma tarea.

Con el 040 como amparo, los estamentos universitarios se reunieron en repetidas ocasiones y dieron álgidos debates en el marco de la construcción de su propuesta, que según el mismo 040, sería la que se “presentará y aprobará”, en dos votaciones (23 de mayo y 14 de junio) que serían dadas en “sesiones ampliadas del Consejo Superior”, y con “libre participación de los estamentos”.

El 22 de mayo, cuando la propuesta estamentaria ya estaba lista para ser votada y aprobada en menos de 24 horas, el Consejo Superior expide el deleznable Acuerdo 046, donde decide modificar el acuerdo 040, anulando las fechas que ellos mismos establecieron, y anulando también cualquier posibilidad de participación de los estamentos, pues, según está modificación, las sesiones no serán ampliadas, y el proceso se hará “conforme a lo señalado en el reglamento interno del Consejo Superior”, esto es, a puerta cerrada y a espaldas de la Universidad.

El Consejo Superior, que había sido alterado en su composición gracias al intenso cabildeo de Juan B. Pérez para poder reemplazar al presidente y alterar la votación, y a la manipulable posición de los representantes estudiantiles y profesorales, votaban ahora por quitarle el único recurso ganado hasta el momento por los estudiantes.

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