Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

.

¿No hay agua para tanta gente en Facatativá?


Otra vez los racionamientos de agua afectan principalmente a la gente que vive en los barrios populares de este municipio.
Comité por la Defensa del Agua, la Vida y el Territorio – Sabana Occidente
Colectivo Territorial Yaracuy – Creciente Popular

faca1

En el año 2012 el alcalde del municipio de Facatativá, Orlando Buitrago, declaró alerta naranja en Facatativá por escasez de agua al presentarse una fuerte sequía debido al fenómeno del niño. De inmediato se tomaron medidas como racionar el agua en los barrios populares, y seguidamente se restringieron usos comerciales y actividades constructoras e industriales.

Sin embargo la “escasez” de agua no logró impedir que se siguieran aprobando licencias para construcción a diestra y siniestra en todo el municipio pese a que supuestamente “no había agua para tanta gente”. Caso paradigmático el proyecto de Amarilo que se está construyendo sobre el humedal La Guapucha pese a las denuncias que se hicieron en un cabildo abierto. Sorprende que el nuevo gerente de Aguas de Facatativá –EAAF- no tuvo ninguna objeción para dar su concepto de aprobación; además  se sabe que las empresas de flores con el monopolio de Élite Flower a la cabeza, tienen sus propios pozos y los siguen explotando intensamente.

faca2A finales del 2014 el mismo alcalde junto a su gerente de aguas, pregonaron la magnánima obra del Embalse de Santa Marta; meses después la veeduría ciudadana denunciaría los vicios técnicos y financieros, de manera que el embalse que se presupuestaba para más de 300 mil metros cúbicos, se entregó con capacidad apenas para 220 mil metros cúbicos, y para colmo el embalse no pudo siquiera llenarse y estar listo para la época de verano. La situación se vino agravando y en este momento las comunidades de los sectores ubicados en la parte sur del municipio: San Benito, Manablanca, Chicó, San Antonio, Prado y Cartagenita, llevan más de 15 días sin una gota de agua, sin embargo los recibos no dejaron de llegar puntualmente, la comunidad denuncia las altas tarifas en el recibo de acueducto, alcantarillado y aseo;
Mientras Don Álvaro Chaparro llena su balde con agua reposada cerca a la vía dice…
“todo lo que tenemos de aquí para arriba en San Antonio sector 5 ha sido porque nosotros nos ha tocado de nuestro bolsillo, trabajarlo con nuestras propias manos… yo digo que bueno que nos cogió el verano en política, porque nadie se acordaría igual, pero esperen que pase la política y verá, y los recibos si siguen llegando y más caros, hace cuánto que no nos entra agua y llegó como por 130 mil pesos, porque lo que marca es puro aire”.

faca3Gran parte de las urbanizaciones construidas al sur del municipio en los últimos 15 años por parte de constructoras no fueron entregadas con tanques para cada casa, y no se ha avanzado en la construcción de tanques por sector, ni motobombas que ayuden a impulsar el agua para que llegue a las casas.  La respuesta de la administración ha sido nuevamente declarar alerta naranja, enviar carro tanques con agua y por supuesto no dar la cara a la comunidad. La “medida” de los carro tanques para llevar agua a los sectores más afectados ha sido ineficiente y desorganizada, y descaradamente ha sido aprovechado por candidatos oportunistas para hacer campaña como el señor Cancino (Partido de la U) y el señor Casasbuenas (Partido Conservador).

La escena en estos días en Manablanca es el desfile de hombres, mujeres, niños con sus baldes, canecas y ollas corriendo de un lado para otro y haciendo fila por más de tres horas, esperando algo de agua para poder cocinar. El desespero, la rabia y la indignación ha llevado a la gente a bloquear calles para exigir la respuesta del Alcalde; sin embargo es claro, que además de la protesta, las comunidades debemos organizarnos, ver el problema de fondo y exigir respuestas contundentes, en donde las constructoras e industrias paguen realmente  por lo que consumen, se frene la construcción de urbanizaciones hasta no garantizar vivienda y agua potable para los habitantes que ya hay, y se realicen las obras necesarias de acueducto y alcantarillado para garantizar el abastecimiento de agua en todos los sectores.