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Tercer ataque a sitios sagrados del pueblo Kankuamo


#TSFHoy #DerechosHumanos En la madrugada del jueves 17 de agosto, en el corregimiento de Guatapuri, municipio de…

Posted by Trochando Sin Fronteras on Thursday, August 17, 2017

Trochando Sin Fronteras, agosto 17 de 2017

En la madrugada del jueves 17 de agosto, en el corregimiento de Guatapuri, municipio de Valledupar, departamento del Cesar fueron quemados dos Kankurwas sitios sagrados del pueblo kankuamo.

A propósito del hecho uno de los líderes indígenas kakuamos expresó:- “Otro atentado a nuestra cultura y a la lucha y resistencia del Pueblo Kankuamo. En la madrugada de hoy fueron quemados los dos sitios de reflexión y concentración espiritual donde se lleva a cabo las ceremonias y ritos más profundos –Kankurwas-. A pesar de la tristeza y dolor que siento en estos momentos seguiremos más firmes en el fortalecimiento de la identidad cultural, el Gobierno propio y la defensa y protección del territorio sagrado del pueblo Kankuamo. Un Pueblo invadido pero jamás conquistado. Nada ni nadie nos detendrá“.

De igual manera se pronunció la Asociación de campesinos  y comunidades sin tierra del Cesar quienes manifestaron su apoyo a los indígenas. Los campesinos rechazaron estos hechos que consideran atentan contra la autonomía cultura y espiritual de los hermanos mayores.

Los indígenas kankuamos habitan desde tiempos remotos la Sierra Nevada de Santa Marta, comparten en este gran territorio, la historia ancestral y la cosmovisión del mundo con los pueblos indígenas Kogui, Arhuaco y Wiwa. Los cuatro pueblos están comprometidos con guardar el equilibrio natural de la Sierra Nevada y la tradición de sus pueblos. Su tradición oral nos dice que “los Kankuamos son los guardianes de la Sierra y los otros tres pueblos: Kogui, Arhuaco y Wiwa representan los guardianes de la tradición” . Según la cosmovisión indígena, la Sierra Nevada es vista como una gran mesa, donde cada pueblo indígena es una pata; si llegase a faltar una se desequilibra la Sierra. Esta concepción posee una fuerte dimensión espiritual y ancestral, ya que los mamos de los otros pueblos indígenas de la Sierra Nevada reconocen a los Kankuamos como la pata faltante para el equilibrio de la Sierra: “miren ser kankuamo, eso es la pata que falta, y esa pata tenemos que restituirla”.

La transformación cultural que vivió el pueblo Kankuamo, se remonta a los años de colonización por parte de los españoles. Antes de su llegada, los Kankuamos al igual que los otros pueblos de la Sierra poseían sus tradiciones, vestían sus vestidos tradicionales, tenían un calabazo especial con el que elaboraban el poporo, tenían sus mamos, guías espirituales, que daban consejo en sus casas ceremoniales llamadas Teroarikas y retribuían a la madre tierra a través de los pagamentos. Las tradiciones fueron transformándose con el transcurso del tiempo, con la imposición cada vez más fuerte de los españoles, que implementaron nuevas formas de control social, los mamos y las autoridades tradicionales dejaron de cumplir su función de regular no sólo el orden de la comunidad, si no todas las actividades de la vida diaria de los Kankuamos.

El pueblo Kankuamo a pesar de los ataques de los que han sido victima expresa con mayor dignidad que continuaran  su lucha y resistiendo en su territorio por mantener su identidad cultural y ancestral.