Campesinado araucano avanza en la agroindustrialización con la tercera fase de la planta procesadora de plátano en Corocito

La obra, impulsada por años de movilización y exigencia campesina, se consolida como una apuesta por la soberanía alimentaria, la transformación productiva y la permanencia digna en el territorio.

Más leidas
spot_img

Desde el centro poblado de Corocito, en el municipio de Tame, las comunidades campesinas se preparan para la socialización de la tercera y última etapa de la planta procesadora de plátano, un proyecto construido a pulso por el movimiento campesino organizado y que hoy representa uno de los mayores avances en materia de agroindustrialización popular en el departamento de Arauca.

La iniciativa ha sido impulsada durante más de una década por la Asociación Nacional Campesina José Antonio Galán Zorro, junto a asociaciones de productores de plátano, organizaciones sociales y procesos comunitarios del territorio. Más que una infraestructura para transformar materia prima, la planta se ha convertido en un símbolo de resistencia campesina y de lucha por el derecho a producir, transformar y sostener la vida en el campo araucano.

De acuerdo con John Castro, presidente de la Federación de Juntas del departamento, el proyecto nació como una exigencia histórica del movimiento campesino en el marco de las mesas de interlocución con el Gobierno Nacional. “Esa planta para nosotros significa la lucha, la movilización y la persistencia del campesinado para poder tener los medios de producción aquí en nuestro territorio”, señaló.

La planta comenzó su construcción alrededor de 2014, impulsada inicialmente por organizaciones de productores de Tame y procesos campesinos del departamento. Sin embargo, su avance no fue lineal, ni progresivo. La segunda fase solo pudo ejecutarse tras nuevas jornadas de movilización campesina en 2018, luego de años de estancamiento institucional. Posteriormente, en 2023, las comunidades lograron asegurar los recursos para la tercera fase mediante nuevos procesos de interlocución y protesta social.

Actualmente, la planta ya cuenta con capacidad parcial de producción y transformación de derivados del plátano, pero esta nueva etapa busca culminar integralmente el proyecto y fortalecer las capacidades productivas de cientos de familias campesinas de la región. La socialización permitirá compartir con las comunidades los avances de la obra, sus proyecciones y el impacto económico y organizativo que tendrá para los productores.

En un territorio históricamente atravesado por el conflicto social, el abandono estatal y las disputas sobre el uso de la tierra, los sectores organizados, entre ellos las organizaciones campesinas continúan apostando por formas organizadas de producción y soberanía alimentaria. La experiencia de la agroindustrialización  en Corocito es el resultado de años de organización popular, movilización y construcción colectiva.

La jornada contó con la participación de organizaciones sociales, asociaciones de mujeres, productores plataneros, entidades de productividad regional y representantes institucionales del orden departamental y nacional. Para las comunidades, este espacio no solo marca el cierre de una etapa de infraestructura, sino la consolidación de una apuesta política por la dignificación de la vida rural y el reconocimiento del campesinado como sujeto fundamental en la construcción de paz y soberanía territorial.

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
Análisis

El Remanso resiste: desalojo en Bosa evidencia el detrimento de la vida de la clase popular

Hoy los habitantes del barrio El Remanso I, en Bosa viven la expresión concreta de un modelo de ciudad...
- Advertisement -spot_img

Lo Último

- Advertisement -spot_img