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Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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Crisis mundial del petróleo: una posibilidad para repensar la economía nacional


crisis del petróleo

Trochando Sin Fronteras – Abril 24 de 2020

Por: Luis Carlos Vesga[1] – Ricardo Apolinar Cárdenas[2]

¿Colombia cotiza en referencia WTI o BRENT?

Para la comercialización de crudo, se deben entender primero las diferencias técnicas y geopolíticas que representan los dos tipos de referencia que más se usan en el mundo. Pero no se debe perder de vista, la existencia de 60 crudos de referencia para el cálculo comercial.

Por un lado, se encuentra la referencia “BRENT” que es producida a mar abierto (offshore) en el Mar del Norte en yacimientos compartidos por Noruega y el Reino Unido; este es un crudo ligero y/o poco viscoso (a esto se le llama técnicamente gravedad ºAPI) que en promedio es de 38.06° y por lo tanto se considera crudo liviano, y con bajo contenido de azufre 0,39% en promedio (más conocido como “Dulce”), que lo hace apetecible para la refinación. Este se utiliza en aproximadamente el 60% de las ventas mundiales de crudo y principalmente provienen de Europa, África y Oriente Medio y las entregas se realizan por vía marítima. Cabe decir aquí que ECOPETROL S.A. incursionó en este mercado desde finales de 2011.

Por otra parte, se encuentra el crudo de referencia “WTI” (West Texas Intermediate), la referencia de la potencia estadounidense. Este es producido en yacimientos de Texas y el sur de Oklahoma. Sus características también son de un crudo liviano y dulce: 29,8 ºAPI y 1,80% de azufre respectivamente. Las existencias que se basan en este tipo de crudo llegan a las instalaciones de almacenamiento en tierra por oleoducto en Oklahoma, provenientes de productores de Golfo de México y Dakota del Norte, como producción de EE. UU. e importados de Canadá y América Latina.

¿Por qué el desplome de los precios internacionales del crudo?

Por un lado, se debe entender que se está pasando por una crisis de la economía capitalista, esta vez por cuenta del coronavirus (SARS-CoV-2), que produce la enfermedad COVID-19, la cual ha causado una parálisis mundial que generó una disminución del consumo de petróleo y por tanto un resentimiento de la demanda mundial. Así mismo, la guerra entre Arabia Saudita y Rusia por no llegar a acuerdos de recorte en la producción de crudo en medio de la pandemia, desencadenó una parálisis de 15 minutos en los mercados bursátiles de la bolsa de valores de New York y por consiguiente, el 20 de abril del 2020, el precio WTI cayó un -34%, el crudo de referencia asiático cayó un -26% y la referencia BRENT un -24%.

Teniendo en cuenta que la principal fuente de producción de petróleo estadounidense es la que proviene de yacimientos no convencionales, en los que se usa la técnica de fracking (fracturamiento hidráulico), caracterizada por sus altos costes de producción (lifting cost), EE. UU. se ha visto obligado a recortar en primera instancia la producción de este tipo de yacimientos para buscar soluciones inmediatas en medio de un mar de tensiones.
Si bien EE. UU. no pertenece a la Organización de Países Exportadores de Petróleo -OPEP-, y siempre se ha declarado crítico de la organización, esta vez, Trump imploró a la -OPEP por una reducción de 10 millones de barriles diarios, que finalmente se dio, pero de manera tardía, ya que las negociaciones con la OPEP prácticamente obligaron a EE. UU. a realizar una disminución considerable, incluyendo reducciones diarias de 250.000 barriles de petróleo norteamericano y 100.000 mexicanos.

Este recorte se dio tarde y todos los tanques de almacenamiento mundiales siguieron llenándose hasta colapsar todo el sistema. Los precios siempre estuvieron a la baja con algunas pequeñas muestras de recuperación como el recorte que se mencionó. Al seguir la parálisis por el COVID-19 y con ello la reducción en el consumo, no hay lugar para almacenamiento alguno, por lo tanto, ha sido preferible pagar para deshacerse del crudo norteamericano. El ejemplo es dramático, pero hoy el petróleo se comporta como basura, ya que se paga para que se lo lleven.

¿Qué pasó este 20 de abril de 2020?

La estocada mortal al mercado petrolero norteamericano de referencia WTI, inició con la caída del precio de entrega inmediata (SPOT) que bajó a -$30 USD/barril dentro de un juego similar a un Tingo, Tingo, Tango a ver quién se quedaba con las pérdidas más grandes; nadie lo quería pues el consumo en términos comerciales es casi nulo. Sin embargo, se espera que los precios de entrega futura (FORWARD), que rijan para después de terminada la pandemia, sean alrededor de 22 USD/barril, aunque el camino es muy incierto.

Por su parte la referencia BRENT, que es la que cotiza el crudo colombiano, si bien no tuvo una disminución de este tipo, si se redujo a $20,80 USD/barril, que es apenas una sombra de lo que fue a principio de año, cuando registró $62,04 USD/barril, lo que representa una caída del -62,5% (Oilprice, 2020). Se deja claro que la tendencia de esta referencia de cotización es a la baja, dada la sobre-oferta, la incertidumbre que reina en los mercados y la caída en su tasa de ganancia.

¿Cuál será el impacto para la economía colombiana?

Según el BANREP (2020), el petróleo representó, en el mes de enero, el primer renglón de exportación con un 35,7%, siendo un motor para la generación de divisas y mantener un tipo de cambio competitivo.

Nótese que el desplome de los precios internacionales del petróleo ha sido una constante desde junio del 2014. Para el DANE (2019) la participación del sector en el PIB real ha pasado del 4,24% al 3,37% del 2018 al 2019, con lo cual no alcanzó a generar ni el 1% de empleos en el país (UPME, 2018). Aunque esto sea mínimo para la producción colombiana, para el departamento del Meta, principal productor de petróleo en Colombia – donde el sector representó el 47,3% de su PIB a 2019-, resultará determinante, asi como para Casanare, Arauca, Santander, Norte de Santander, Putumayo, Cesar y La Guajira.

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El sector petrolero al ser de carácter rentista, es decir, presentar excedentes por fuera de las ganancias normales del mercado, tendrá un fuerte impacto en las finanzas públicas. El Gobierno nacional tenía presupuestado un precio de $60,5 USD/barril, sin embargo, con esta coyuntura está lejos de su meta. Se espera que para el 2020, deje de recaudar cerca de $23 billones del sector petrolero (ACP, 2019), que sumados a los $15 billones que el gobierno destinó para atender de manera precaria la emergencia y el crédito por US $11.000 millones al Fondo Monetario Internacional -FMI-, terminarán destrozando las finanzas estatales. De igual forma, ya se vienen produciendo presiones inflacionarias debido a la devaluación del peso colombiano frente al dólar, que terminará elevando la deuda externa, que actualmente representa el 49,8% del PIB (BANREP, 2020).

¿Qué hacer frente a esta situación?

Colombia tiene reservas probadas de petróleo para 6 años aproximadamente, momento en el cual tendrá que empezar a importarlo, perdiendo su soberanía energética. Del total de producción nacional de petróleo, que es 889.000 barriles diarios, ECOPETROL S.A. controla el 54,3% y el restante está en manos de empresas multinacionales (ACP, 2019). Así mismo cerca del 70% del total producido se dedica a la exportación. Cabe aclarar que la producción de las multinacionales, se cotiza a precio internacional, de tal suerte que si Colombia requiere de petróleo debe pagarlo de acuerdo a la cotización mundial.

Con lo anterior nos atrevemos a plantear las siguientes medidas en materia de política económica que beneficien a las familias trabajadoras colombianas:

1. Es necesario una reorientación productiva dado que la actividad petrolera seguirá en una profunda crisis. Por ello se debe potenciar la producción agraria y agroindustrial de los campesinos y los trabajadores rurales, enlazándola con los pequeños comerciantes o trabajadores cuenta propia para evitar intermediación de las centrales privadas y mitigar la desigualdad social. Así mismo, incentivar la creación de cooperativas, tanto de producción como de comercialización para mejorar la posición de negociación de precios, por volúmenes y calidad. Todo lo anterior debe estar en función de satisfacer las necesidades vitales y reales de las familias trabajadoras.

2. Los precios de los combustibles están ligados al comportamiento del precio internacional del crudo, por lo cual, se debe reducir el precio de los combustibles mínimo en un 50%. Esto generaría una reducción cosiderable en el precio de los alimentos, que en medio de esta pandemia vienen en aumento.

3. Para NO PERDER LA AUTOSUFICIENCIA ENERGÉTICA se deben nacionalizar las empresas petroleras incluida la parte privada de ECOPETROL S.A., para que esta empresa con la participación activa de la Unión Sindical Obrera -USO- y las familias trabajadoras de las áreas de influencia, planifiquen la producción acorde a las necesidades de la Nación.

4. En sintonía con la reorientación productiva, ECOPETROL debe evitar exportar el crudo dado las pocas reservas probadas. Esto permitiría un aumento de la autosuficiencia energética en por lo menos 20 años. De esta manera no se requeriría la extracción de 889.000 barriles diarios sino de 266.700, lo cual reduciría significativamente el nivel de contaminación.

Materializar estos puntos es fundamental para detener el avance de la locomotora petrolera y construir un nuevo modo de producción que se deslinde de la sobreexplotación de los trabajadores y de los recursos naturales, para realmente construir un país con vida digna.

[1]Ingeniero de petróleo de la Universidad Industrial de Santander -UIS-. Integrante del Equipo Especializado Minero Energético del Centro Oriente de Colombia.

[2]Economista. Magíster en Ciencias Económicas. PhD (c) en Ciencias Económicas de la Universidad Javeriana. Docente tiempo completo del programa de economía de la Universidad de los Llanos. Integrante del Equipo Especializado Minero Energético del Centro Oriente de Colombia.

Referencias

Asociación colombiana de petróleo -ACP-. (2019). Informe estadístico petrolero. Recuperado de: https://acp.com.co/web2017/es/publicaciones-e-informes/informe-estadistico-petrolero

Banco de la República -BANREP-. (2020). Exportaciones. Recuperado de: https://www.banrep.gov.co/es/estadisticas/exportaciones

Banco de la República -BANREP-. (2020). Deuda externa (pública y privada). Recuperado de: https://www.banrep.gov.co/es/estadisticas/deuda-externa-publica-y-privada-dolares

Departamento Nacional de Estadística -DANE-. (2019). Principales agregados macroecónomicos. Recuperado de: https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/cuentas-nacionales/cuentas-nacionales-anuales#principales-agregados

OIL PRICE. (2020). Precios internacionales de petróleo. Recuperado de: https://oilprice.com/
Unidad de Planeación Minero Energética -UPME-. (2018). Boletín y estadístico de minas y energía. Recuperado de: https://www1.upme.gov.co/InformacionCifras/Paginas/Boletin-estadistico-de-ME.aspx


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