Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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Mujeres de Arauca caminan hacia la construcción de Paz con Justicia Social


El pasado miércoles 30 de octubre la asociación Amanecer de Mujeres por Arauca -AMAR- realizó un encuentro sobre las violencias y la construcción de paz en la región.

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El evento reunió a más de 180 mujeres, provenientes de los diferentes comités veredales y urbanos de la Asociación, la cual también se encuentra articulada a la Confluencia Nacional de Mujeres por la Acción Pública.

Todas muy entusiasmadas construyeron reflexionaron acerca de las formas de violencia, que aunque siempre han estado latentes en las relaciones humanas que se fundan en el capitalismo, era necesario reconocerlas para saber afrontarlas desde la construcción de ellas como sujetos de transformación social.

Así, las mujeres debatieron acerca de la violencia estructural, cultural y directa de la que han sido víctimas históricamente. Resaltaron que las instituciones del estado han agredido a las comunidades por su ausencia social y exagerada presencia militar. Consideran que también han sido perseguidas por pensar distinto, que sus derechos y los de sus comunidades han sido vulnerados por la falta de educación y salud preventiva, lo que ha provocado la violencia médica y el analfabetismo, entre otras cosas; que han sido presas de la pobreza y el hambre, la segregación y la poca participación en la vida político-administrativa.

Por otro lado también manifestaron que han puesto sus hijos y esposos para la guerra, lo que les ha permitido conocer en carne propia la violencia directa. De manera muy sentida algunas mujeres expresaron que sus compañeros sentimentales también ejercían sobre ellas violencia directa, aspecto que quieren transformar para construir junto a ellos solidaridad y fraternidad.

En cuanto a la violencia cultural, comprendieron que los medios de reproducción ideológica que utiliza el estado (o llamados medios de comunicación) han transmitido un modelo de mujer comercial antinatural y poco cercana a la realidad y necesidades de la mujer colombiana. De esa manera el estado ha negado los saberes ancestrales de las mujeres pertenecientes a los pueblos originarios, comercializando la cultura indígena y lo mismo ha hecho con la mujer afro descendiente, intentando cortar los vínculos históricos con la naturaleza, el territorio y la medicina natural.

Finalmente, entre mandalas y diálogos, las mujeres debatieron de la ley que pretende protegerlas, pero que al parecer es cerrada y no cobija la totalidad de las violencias que las mujeres reconocen en el sistema capitalista. De esta manera por el derecho a pensar, existir y decidir, las mujeres partieron para su casa con la satisfacción de ser promotoras de transformaciones estructurales como sujetos políticos con herramientas de acción para la vida digna.