Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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¿Qué le depara a Colombia en las elecciones de 2018?


 

Trochando Sin Fronteras, edición 34 febrero – marzo de 2018

Por: Mauricio Reyes Rojas – Trochando Sin Fronteras

 

El escenario electoral de 2018 está a la vuelta de la esquina. A solo 15 días elegiremos nuevamente a aquellos próceres de la patria que diariamente engordan sus bolsillos, y que corresponden su amor al pueblo con leyes y decretos que asfixian a los más humildes y pobres de nuestro país.

Y los elegiremos nuevamente por que son los únicos que tienen la maquinaria necesaria para seguir perpetuados en el poder, porque ese poder político se le ha delegado de generación en dé-generación. Además tienen el andamiaje necesario y el dinero para invertir, si invertir porque luego de su elección sacaran el dinero y unos muy buenos intereses en contratos y dadivas, para nuevamente a los cuatro años volver a presentarse a unas nuevas elecciones.

Este negocio circular, les permite avanzar en la esfera política local, regional y al final en las grandes ligas, aquellas que venden y despedazan el país y se lo entregan a las multinacionales para que depreden y destruyan los territorios, o aquellos que en su afán de obtener el dinero para su bolsillo y el de sus aportantes privatizan las grandes empresas públicas[1] que aún le quedan a los colombianos, un ejemplo claro de esto ISAGEN o la posible venta de ETB[2] dineros que ingresan pero nunca se sabe en los bolsillos de quien terminan.

A puertas de las elecciones de senadores y representantes a la cámara en marzo 2018, también se definirán las posibles alianzas que reducirán el ramillete de candidatos que hasta el momento en medios de comunicación nacional se han presentado.

La estrategia de algunos de estos próceres fue recoger firmas, como forma de fortalecer sus campañas y presentarse a los escenarios de alianzas con la mayor cantidad posible para poder imponer su candidatura por encima de los demás.

Entre ellos Alejandro Ordoñez, este tratara de capitalizar el odio de todos aquellos que no comparten con temas como el matrimonio igualitario, la adopción de parejas del mismo sexo y la “Ideología de Género” y cosas tan triviales como el uso del condón. Aunque su mezquindad ya le ha dado los primeros golpes de opinión al ser denunciado por no pagarle a aquellos que le recogían firmas o su escandalo más reciente donde sus seguidores aprovechando la visita del papa Francisco pedían en medio del clamor por la reconciliación y la paz, firmas para su candidatura de odio y guerra.

También encontramos a aquel que dentro del Gobierno hizo su campaña electoral entregando casas, vías y la infraestructura del país, utilizando el dinero de los ciudadanos para catapultar su aspiración política, German Vargas Lleras[3] alfil político del partido Cambio Radical, que por los grandes escándalos desatados desde la creación de su partido(Parapolítico y Corrupto) ahora lanzara su candidatura por firmas , aunque ya varios escándalos se han desatado en la recolección (Entregar boletos y hospedaje para el partido Colombia – Paraguay para el joven de Cambio Radical que más recoja firmas o la entrega de pan en barrios de Bogotá para aquellos que se le apunten a su Cambio Radical), el 11 de enero se conocio que Cambio Radical se adhirió a la campaña Mejor Vargas Lleras “evento sorpresivo que conmociono el país“.

Otro que se encuentra en campaña electoral desde los inicios del proceso de paz es Humberto de la Calle, el cual llevo a “Feliz término el proceso de paz entre Las FARC – EP y el Gobierno nacional”, esta ficha del ahora presidente Santos tendrá la tarea maratónica de revivir la Unidad Nacional (Partido de la U), unir a las diferentes fuerzas del país en torno de la “paz” y así alcanzar la presidencia; una que respete los acuerdos y termine su implementación desde la mirada y los intereses de la oligarquía, a esta tarea se une Clara López que luego de casi concretar una alianza con Petro y Caicedo dio su acostumbrado giro a la derecha.

El Centro Democrático y facciones del partido conservador representados por Andrés Pastrana y Martha Lucia Ramírez también afinan una consulta interpartidista en marzo, que les permita unificar un solo candidato a la presidencia y su fórmula vicepresidencial, a esta coalición también se une el exprocurador Alejandro Ordoñez consolidando nuevamente una alianza similar a la que le dijo NO a los acuerdos de paz en octubre de 2017.

Los sectores alternativos, de centro y de izquierda también se encuentran en una encrucijada con candidatos como Claudia López, Robledo y Sergio Fajardo los cuales ya definieron un candidato único para las presidenciales, aunque su intención era realizar una consulta en marzo donde los tres candidatos participarían, las encuestas que colocaban a Sergio Fajardo por encima de los demás candidatos, pusieron en jaque la coalición que definió a este como su candidato, hecho que dejo malestar entre los simpatizantes de Claudia y Robledo.

Rodrigo Londoño y la Fuerza Alternativa del Común también iniciaron a finales de enero su campaña presidencial, con un evento multitudinario en Ciudad Bolivar – Bogotá DC, los comunes iniciaron la tarea de presentar sus propuestas al país en medio de la aceptación, la indiferencia y el rechazo.

Otra coalición que se consolidó antes de terminar el 2017, fue la Lista de la Decencia[4] espacio donde Gustavo Petro, Carlos Caicedo, el partido Alianza Social Independiente -ASI- y el partido MAIS, llegaron a un acuerdo que les permita llegar a Senado y Cámara en marzo y proyectar un candidato único a la presidencia.

Aunque Petro coqueteo a la Coalición Colombia, a este momento de lado y lado se han cruzado ataques que evidencian el sectarismo que no permitirán una unión antes de la primera vuelta.

Aunque todavía el panorama no está claro, las grandes encuestadoras del país ya están trabajando a toda marcha por mantener el panorama como esta, inflando los egos de los candidatos de centro e izquierda (Petro y Fajardo), y manteniendo el perfil bajo de los candidatos de la oligarquía, estrategia que ya les ha dado réditos separando a los candidatos alternativos y al final posicionando sus candidatos acordes a sus intereses.

¿Pero cuál es el candidato del pueblo?

Ante este panorama y los dilemas de la clase dominante, también hay que dejar en el imaginario de la clase popular que aún no tenemos un candidato que pueda representar las más altas aspiraciones, que represente la construcción de una nueva democracia y otras formas de participación real en todos los escenarios de la vida política del país, una que defienda el territorio y construya la paz desde los escenarios locales, regionales y nacionales. Una nueva democracia que dignifique el trabajo y la vida, que defienda la soberanía de nuestros recursos y que le permita a los colombianos tener las condiciones necesarias para vivir dignamente.

Pero esto no debe considerarse como un llamado al abstencionismo, los escenarios de la lucha institucional también debe estar dentro de nuestras apuestas políticas, la continuidad del trabajo de nuestro Senador Campesino Alberto Castilla y de muchos de nuestros compañeros que en las regiones aspiran a llegar a estos espacios deben contar con nuestro apoyo, pero con la firme consigna que solo movilización y construcción popular nos dará los triunfos necesarios para un país en vida digna.

Enfrentarnos al 2018, será el reto de poder edificar, buscar afinidades y seguir construyendo lo que Camilo Torres Restrepo soñó, el tan anhelado Frente Unido del Pueblo o por el contrario de seguir a la sombra de aquellos que saquean el país y solo nos dejan destrucción y desolación en los territorios.