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Medio informativo del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia

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Renta Básica, otro caballo de Troya


Renta Básica

Trochando Sin Fronteras – Agosto 4 de 2020

Por: Juan Diego Muñoz Socha – Columnas de economia, politica y trabajo[1]

En los últimos días hemos visto de forma creciente la promoción de la propuesta liberal de una renta básica universal, un ingreso individual que se concede en relación a unos parámetros fijos y que busca otorgar un mínimo de libertades en la promoción del consumo. Sus esquemas son variados y diversos, pero todos buscan afectar el factor ingreso de “n” personas de forma individual, afectando el consumo sin cuestionar el mercado. Las definiciones conceptuales son diversas, aunque en su mayoría coinciden en la esencia, Raventos la define como un ingreso pagado por el estado a cada miembro de pleno derecho de la sociedad o residente, incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre, o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva. (RAVENTOS. 2007)[2]

Ubicar las críticas a esta propuesta es fundamental para enfocar los esfuerzos de las organizaciones sociales y sectores populares por buscar soluciones efectivas a la aceleración de la agudización de la crisis social que se ha generado con las políticas implementadas en el marco de la contingencia sanitaria producto de la propagación del virus Covid 19, y que ha sido utilizado como excusa para aprobar una agenda económica que profundiza las desigualdades sociales y económicas.

En los últimos meses fue aprobada una reforma pensional, ajustes al plan de saneamiento del déficit fiscal, la implementación de múltiples instrumentos financieros que potencian a la banca, un ambiente para la aprobación de una reforma tributaria, una reforma laboral en marcha, una política de transferencias de recursos públicos a terratenientes y a otras elites nacionales, políticas de desalojo y la agudización de las lógicas de concentración de capital. De forma paralela a estos elementos ubicamos al movimiento social fragmentado luchando en diferentes flancos, uno de estos es la aprobación de una Renta Básica.

La renta básica, reencauche de una vieja teoría

Esta teoría de la renta básica se empezó a plantear desde finales del siglo XVIII, neoconservadores, liberales y monetaristas son sus principales defensores, los que también desarrollaron teorías similares como el impuesto negativo sobre la renta o el ingreso mínimo vital, dichas teorías buscaban diferentes objetivos, desde calcular la cantidad óptima de dinero circulante en una determinada economía, presionar el consumo para reactivar los circuitos de producción de la economía capitalista, es decir para mantener el equilibrio que demanda la producción económica de un de terminado país, hasta aliviar de manera superficial la precarias condiciones de vida de las clases populares, sin tocar las relaciones sociales de producción.

Uno de los antecedentes de mayor contundencia en la historia del planteamiento de la renta básica universal lo podemos observar en el plan que proponía Tomas Paine en 1796 a la legislatura y al directorio ejecutivo de la república francesa:

To create a National Fund, out of which there shall be paid to every person, when arrived at the age of twentyone years, the sum of fifteen pounds sterling, as a compensation in part, for the loss of his or her natural inheritance, by the introduction of the system of landed property: And also, the sum of ten pounds per annum, during life, to every person now living, of the age of fifty years, and to all others as they shall arrive at that age. (Paine T. 1796)[3]

Para crear un Fondo Nacional, del cual se pagará a cada persona, cuando llegue a la edad de veintiún años, la suma de quince libras esterlinas, como compensación en parte, por la pérdida de su herencia natural, por la introducción del sistema de propiedad de la tierra: y también, la suma de diez libras por año, durante la vida, a cada persona que ahora vive, de la edad de cincuenta años, y a todos los demás a medida que lleguen a esa edad. (Paine T. 1796)[3]

Durante el siglo XIX y XX otros teóricos hicieron aportes al respecto entre ellos Milton Friedman, con su modelo del impuesto negativo sobre la renta, aunque hoy día se demarca su diferencia con la propuesta de renta básica, lo cierto fue que paso algún tiempo para que se fuera consolidando su definición actual, siendo importantes el trabajo del colectivo “l’allocation universelle” y la fundación en 1986 del BIEN “Basic Income European Network”.

Cabe recordar en palabras de Raventos algunos elementos que ilustran el contexto de la época:

la todavía subsistente URSS estaba en plena crisis, y el neoliberalismo (es decir, la voluntad confesada de favorecer a los más ricos, argumentando que tal objetivo era bueno de forma obvia no solamente para esta minoría sino para toda la sociedad y, todo hay que decirlo, convenciendo en este empeño una parte de la izquierda) campaba a sus anchas. Podía aplicarse aquí la agudeza que sobre la política llegó a acuñar Frank Zappa (1940-1993): ―el departamento de espectáculos de la Industria. (RAVENTOS: 2007)

En este orden de ideas sugerir un alivio económico individual para demostrar las bondades de la expansión del capital para todos sin distinción, era altruismo liberal. La renta básica se sustenta en el concepto de ciudadanía en donde todos somos iguales ante el estado, por ende, desaparece la lectura de las clases sociales, se respeta el orden social establecido y el pacto social con el Estado, sin discutir las relaciones de producción o el carácter de la propiedad.

En últimas, la renta básica es una medida individual para enfrentar la crisis del capital, y que podría resumir en una simple oración que pronuncio un habitante de ciudadela sucre en Suacha Cundinamarca, cuando para justificar el desalojo le propusieron tres meses de arriendo, “yo no quiero plata para pagarle a otros, quiero una casa para mis hijos”.

¿Cómo financiar la renta básica universal? ¿A quién termina beneficiando?

La renta básica puede aplicarse según diferentes esquemas teóricos, pero en una sociedad altamente desigual y con fuertes niveles de concentración de capital no será otra cosa que una transferencia a los oligopolios que controlan el mercado, la propuesta no toca las características del proceso de producción o las relaciones de propiedad, fácilmente la ANIF, ANDI, FENALCO, ASOBANCARIA pueden coordinar acciones para beneficiarse de dichas propuestas, aprobar y avalar el esquema que mejor sirva a sus intereses.

En el año 2009 con las repercusiones generadas por la crisis económica del 2008, la discusión de la renta básica tuvo un fuerte eco en España, donde las proyecciones de desempleo alcanzaban un 17.3 % para el primer trimestre del 2009 y de hasta un 30% para finales de 2010, entonces la Renta Básica representaría un buen dique de contención de esta oleada de pobreza (RAVENTOS: 2020).

Con la agudización de la crisis, producto de las medidas de confinamiento actuales, diferentes Estados no solo han estudiado la posibilidad, sino que han emitido diversas estrategias para contener la inestabilidad del sistema, los subsidios de paro en EEUU es uno de los estímulos económicos aprobados en la actual coyuntura.

Grafica 1. Spending Recovery Lags for High Income Households Consumer spending, Opportunity Insights

La anterior grafica es ilustrativa de dicha situación, puesto que demuestra cómo se recupera ligeramente el gasto del consumidor en el presente año en los EEUU luego de haber girado recursos a través del cheque de Estimulo a 160 millones de beneficiarios cobijados por la Ley CARES, sin embargo la medida parece ser insuficiente por lo que ya preparan la aprobación de la ley HEROES (Ley Ómnibus de Soluciones de Emergencia para la Salud y la Recuperación Económica) El proyecto de Ley propone que a cada estadounidense calificado mayor de 16 años se le otorgue un pago de estímulo de hasta USD 2,000 por mes durante un año, más USD 500 adicionales para aquellos hogares de familias con más de tres hijos (DEPOR 2020). Un paquete de tres billones de dólares que busca rescatar del borde del abismo al capital, permitiendo superar la fragilidad que presenta actualmente.

Se puede concluir que el capital es consciente de su inestabilidad en los actuales momentos, así que se reacomoda aprobando estrategias que permitan su dinamismo sin importar si prescinde de, en palabras de KATS, “capitales sobrantes”, la pregunta sería: ¿son suficientes tales medidas para salvar nuevamente al capital o será necesario pensar otras estrategias que no planteen su recuperación sino por el contrario su abolición?

¿Cómo financiarla? no quiero reproducir algunos imaginarios sociales, que plantean que el estado “no tiene plata”, lo que quiero ubicar es que el estado tiene múltiples formas para financiar una política social y en el último tiempo, a pesar de la crisis sanitaria que enfrentamos, las políticas económicas de corte heterodoxo no han tenido cabida.

En Colombia de llegarse a aprobar la renta básica podría plantearse su financiamiento por medio de la agudización de la política extractiva, por ejemplo, la minería, políticas de inversión extranjera u otras, produciendo una aceptación o consentimiento de sectores de la población que se podrían beneficiar de tales recursos; Políticas económicas ortodoxas que agravarán a mediano plazo las condiciones de miseria de los sectores populares. Crédito, reestructuración de gasto, profundización de políticas para la inversión extranjera, ampliar el déficit fiscal, entre otras, ambientando la implementación de medidas que impactan de forma estructural las condiciones de desigualdad y miseria, la concentración de la riqueza y la explotación del trabajador y los medios naturales en los procesos de producción.

En otros países estás medidas económicas han estado fuertemente condicionadas y son altamente restrictivas, lo que podría implicar la sumisión de los sectores populares al supuesto pacto social que define su carácter de ciudadano. En este sentido, la ANIF ha dicho que la renta básica en Colombia se debe sujetar al aumento de la base gravable, en el estudio elaborado por Mauricio Santa María, plantea la necesidad de una Renta Básica Semiuniversal, necesidad surge al observar un déficit de 10,7 billones de pesos al calcular la diferencia entre la perdida de ingreso de los hogares y las transferencias a los mismos giradas por parte del gobierno nacional en el marco de la emergencia.

Grafica 2 El choque en los ingresos laborales que están sintiendo los hogares, a causa de la propagación del SARS-CoV-2, podría llegar a $12.8 billones al finalizar el mes de mayo, de acuerdo con nuestros cálculos. Aunque el Gobierno Nacional implementó rápidamente una serie de medidas, todas encaminadas a transferencias monetarias, todavía el espacio para contrarrestar los efectos del choque es bastante amplio ($10.7 billones). Por esa razón, proponemos que se haga un único giro de emergencia denominado Renta Básica Semi-Universal para que se apoye a cerca de 18 millones de personas. (…) El valor de este giro sería de $8 billones y permitiría mitigar los efectos del virus en el ingreso de los hogares. (Diario La república; Abril 2020)

¿Qué factor económico impacta la renta básica?

La renta básica tiene su fundamento en el efecto distributivo sobre el nivel de consumo y no en las relaciones de producción, entonces si entendemos que el consumo a nivel macro termina siendo transferencias a los oligopolios que controlan los circuitos de consumo a nivel nacional, entenderíamos porqué las élites pueden avalar dicha propuesta.

En este sentido estas propuestas, que pueden contar con el beneplácito de las elites nacionales, se convierte en caldo de cultivo para que parlamentarios buscando potenciar su base electoral se relacionen con las organizaciones sociales para que hagan eco de sus propuestas, como manera de mitigar el impacto económico de las medidas adoptadas frente a la crisis sanitaria, por esta razón los parlamentarios no plantean eliminar o reorganizar otro tipo de subsidios, apenas lógico si se implanta la renta básica, como por ejemplo familias en acción.

Según el observatorio fiscal de la Universidad Javeriana, la propuesta de renta básica avalada por 54 senadores, donde se propone una renta básica para nueve millones de habitantes, podría costar cerca de 8 Billones de pesos, coincidencialmente un rubro similar a la propuesta de la ANIF, el observatorio también calcula otros escenarios posibles que podrían costar desde 54 billones hasta los 424,6 billones, este último caso equivaldría al 40% del PIB (Dinero junio 2020).

¿Renta básica o catapulta electoral?

La renta básica se implementa generalmente sobre una población reducida, pero bastante valiosa a la hora de la construcción de clientelas electorales que pueden ser capitalizadas por partidos electorales. Este tipo de propuestas que son soluciones pragmáticas y de baja temporalidad, no afectan las condiciones estructurales de desigualdad o pobreza, solo buscan mantener la dinámica de consumo sosteniendo el sistema económico, bastante asustado en las condiciones actuales. En este sentido también se ha hablado del impuesto al patrimonio que a nivel macro termina siendo pagado por los trabajadores.

Para definir la economía se necesita soberanía

No basta con dar liquidez al sistema financiero, es necesario equilibrar la ecuación de la demanda agregada dando liquidez a capaz de la población para dar solución a la demanda efectiva, manteniendo las cadenas de consumo a flote.

Generalmente las políticas económicas de corte heterodoxo son implantadas por países soberanos que no dependen de la aprobación de otros estados para salvar sus economías, en el caso de Colombia el solo discutir las políticas alrededor del déficit fiscal debe contar con el beneplácito de organismos internacionales.

Conclusiones

Individualizar las soluciones nos lleva a perder la oportunidad política frente a problemas estructurales, que sienten una ruta de largo plazo, de esta manera, entendemos porque desde el liberalismo no hay una propuesta de política de trabajo garantizado, o una lucha por la vivienda digna, un sistema de salud público y de calidad, sistema de educación pública, acceso a los servicios públicos de carácter universal, la financiación a iniciativas productivas desde el campo, la emisión para el fortalecimiento de sectores productivos estratégicos (agroalimentario), que nos lleve a construir escenarios de movilización que garanticen el acceso a los bienes colectivos y que permitan construir procesos de organización popular así como el fortalecimiento de movimiento social. La pregunta del millón será ¿No podemos pensar en algo sin una temporalidad financiera, que no sea pragmático, debemos situarnos en el consumo sin preguntarnos en elemento central de la producción? ¿Será que la renta básica nos desenfoca de las disputas históricas de los trabajadores? ¿La renta básica podría generar una especie de agradecimiento que enfriaría el inconformismo social en Colombia?

El movimiento social debe impulsar su avance estructural empujando el capital hacia el abismo final y aprovechando la crisis estructural que enfrenta, así como la inestabilidad que develó la actual coyuntura sanitaria, sino se logra esto el capital se reacomodara aprovechando la crisis actual para continuar con su dinámica de concentración, tal como sucedió en las últimas dos décadas, en donde la riqueza personal del 1% más rico aumento cerca de un 20% y el valor del patrimonio del capital privado en comparación con el público aumento en más de un 300%.

Gráfica 3. Fuente: Alvaredo et al. (2017)

 

Gráfica 4 Fuente: Alvaredo et al. (2017)

Es decir que nuevamente la historia nos ubica en un punto que devela la inestabilidad del capital y que puede ser aprovechado por el capital para continuar imponiéndose en el mundo acrecentando los niveles de concentración o, por el contrario, para buscar estrategias que forjen el sujeto histórico llamado a transformar las relaciones sociales de producción. Esperamos estar a la altura del momento histórico deslindándonos de las estrategias que el capital desarrolla para su reacomodación.

Bibliografía

[1] Columnas de Economía, Política y Trabajo, Estrategia de pedagogía y politica para la difusion de pensamiento critico y economico. 

[2]Raventós, D. (2007): Basic Income: the Material Conditions of Freedom. Londres: Pluto Press.

[3]Thomas Paine. (1796); Agrarian Justice; grundskyld.dk; Digital edition 1999

Grafica 1. Spending Recovery Lags for High Income Households Consumer spending, Opportunity Insights 

Grafica 3-4. Alvaredo, Facundo/Chancel, Lucas/Piketty, Thomas/Saez, Emmanuel/Zucman, Gabriel (2017): World Inequality Report 2018