martes, octubre 4, 2022

Abonos: redoblar la organización para superar la dependencia

Señor presidente Petro y ministra López: Subsidiar la importación solamente está bien si se quiere fortalecer la especulación de los comerciantes y la dependencia externa, hay que impulsar una política agraria para un país Sin Hambre.

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Jorge López Ardila
Jorge López Ardila
Licenciado en Ciencias Sociales Cuestión Agraria. DDHH. DIH. hago parte de @asonalca_ y @cna_colombia

Es innegable, que el uso de abonos de síntesis química industrial ha impulsado la producción agrícola, haciendo mayores las cantidades cosechadas y menores los tiempos de cultivo, también es cierto que el empleo indiscriminado de estos productos produce salinidad, sodificación de suelos y eutrofización[1] de las aguas. Así mismo, esa utilización de insumos profundiza la dependencia del petrolero y aumenta la vulnerabilidad alimentaria del país.

En Colombia, Monómeros y Yara concentran el mercado de abonos, importando la gran mayoría de urea y parte de los fosfatos básicos para la producción de los abonos. Recordemos que estas materias primas se negocian a precios internacionales, principalmente en monedas extranjeras como Dólares, Euros, Yuanes y Rublos, situación que ha llevado a que este año un bulto de urea que se conseguía a 80.000 pesos esté arriba de los 250.000 y un bulto de abono NPK por encima de los 220.000, duplicando su precio.

Quienes se comen el cuento de la autorregulación del mercado dirán que el precio de los abonos se compensa con la llegada de otras empresas a “competir”, que los precios bajarían al tener menos “demanda”, o simplemente el precio de los productos agrícolas daría dar para pagar esa alza en los precios de los insumos. Todo lejos de la realidad, puesto que las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea contra Rusia prohíben a los países dominados por occidente comerciar con uno de los principales productores de abonos en el mundo. Esto, en lugar de bajar la “demanda de abonos”, está configurando una disminución de las áreas de producción agrícola del país, haciendo que los precios del café y la yuca aumenten (principalmente por escasez); mientras que otros, como la papa, sin importar su costo de producción, han caído, lo que llevará a la quiebra a muchos productores.

Tareas urgentes para el ministerio de Agricultura

El gobierno colombiano dio pasos importantes al devolver la planta de Monómeros al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela; sin embargo, esta medida es insuficiente, pues el desfalco[2] hecho en la empresa por los socios de Iván Duque y de Guaidó perdurará; además, la producción de urea en el país es mínima, ya que, si bien es un elemento que se sintetiza del aire, necesita grandes cantidades de combustible para su proceso[3]. En la actualidad los mayores productores de urea son China, Rusia, India y Estados Unidos.

Para salir de esta situación, en el corto plazo, se necesita de una política internacional no alineada con Estados Unidos, que permita comerciar con Rusia, China, India, Venezuela, Irán, El Sahara Occidental, etc. pero también, el impulso de una Empresa nacional de abonos e insumos agropecuarios en el marco del sistema Sin Hambre, propuesto por el MPMSPCOC[4]. Esta empresa permitiría aprovechar los yacimientos de fosfatos en el país, además de hacer acuerdos estratégicos con las empresas productoras de gas para la producción de urea, impulsar el apropiamiento tecnológico y avanzar en la soberanía alimentaria; claro está, con una perspectiva de recambio de matriz tecnológica hacia la producción orgánica y agroecológica.

Un paso al frente sería la reactivación y fortalecimiento de Ferticol, en Barrancabermeja, con una administración Estado-Sindicatos-Organizaciones campesinas, aprovechando la maquinaria y experiencia de esta empresa estatal echada a pique y que la gobernación de Santander quiere liquidar[5].

Profundizar la producción campesina de insumos

Más allá de esta dependencia externa de abonos, algunas organizaciones campesinas y populares del país han fortalecido una propuesta de producción de abonos orgánicos. Por ejemplo: en Saravena, Arauca, los campesinos y campesinas organizados en la Asociación Nacional Campesina -ASONALCA- están construyendo una planta de abonos orgánicos que por el momento produce Bochashi, compostados, fertilizantes de aplicación foliar, estimulantes y repelentes, que cuestan una fracción del precio de los abonos químicos. Estas iniciativas se replican y desarrollan desde distintas organizaciones y procesos en Huila, Cauca, Norte de Santander, Valle del Cauca, La costa norte y otras zonas del país, en el marco de los planes nacionales del Coordinador Nacional Agrario y otros procesos campesinos.

El posicionamiento de estos procesos autónomos ha venido también de los escenarios internacionales de intercambios de experiencias con el Movimiento de Pequeños Agricultores -MPA- de Brasil, en impulso del Biopoder Campesino y de personalidades tan importante para la tecnología campesina como Sebastiao Pinheiro.

Falta una inyección decidida de recursos en infraestructura y materias primas para que estas producciones de insumos permitan liberar al campesinado de la dependencia de los monopolios, así mismo, se necesita un mayor esfuerzo colectivo para la difusión de las iniciativas de las comunidades y la llegada de estas propuestas a más fincas a más territorios.

Recomendado del autor:   Se necesita una empresa nacional de insumos y maquinaria agrícola  

Por el momento, ASONALCA, comercializa parte de su producción de abonos directamente a sus asociados o por medio de socios cooperativos como la Cooperativa Agropecuaria del Sarare -Coagrosarare-, también, cultiva parcelas demostrativas e impulsa, por medio del proceso organizativo, la apropiación de técnicas de cultivo en equilibrio con la naturaleza y el territorio.

El fortalecimiento de los procesos organizativos en función de la soberanía del país, la creación y reforzamiento de las luchas sindicales y la financiación e impulso de las iniciativas que ya están andando, enmarcadas en las políticas del Sin Hambre, permitirían garantizar la entrada de abonos al país, fortalecer el desarrollo tecnológico y a las empresas estratégicas de Colombia, además, de un impulso en el cambio de matriz agrotóxica a una para la vida.

Señor presidente Petro y ministra López: Subsidiar la importación solamente está bien si se quiere fortalecer la especulación de los comerciantes y la dependencia externa, hay que impulsar una política agraria para un país Sin Hambre.

Referencias
[1] Aporte en exceso de nutrientes inorgánicos (procedentes de actividades humanas), principalmente Nitrógeno (N) y Fósforo (P), en un ecosistema acuático. https://www.iagua.es/respuestas/que-es-eutrofizacion
[2] La historia que calla Iván Duque. https://cambiocolombia.com/opinion/puntos-de-vista/la-historia-que-calla-ivan-duque
[3] ¿Qué es la urea y por qué Colombia no la produce? https://unperiodico.unal.edu.co/pages/detail/que-es-la-urea-y-por-que-colombia-no-la-produce/
[4] Movimiento político de masas social y popular del centro oriente de Colombia
[5] Por cuarta vez, Gobernación buscará disolver Ferticol https://www.vanguardia.com/politica/por-cuarta-vez-gobernacion-buscara-disolver-ferticol-CY4166411
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