miércoles, junio 23, 2021

Parásitos, ejemplo de simbiosis entre clase y capital

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Trochando Sin Fronteras – Septiembre  16 de 2020

La película parásitos del director coreano Bong Joon-ho, estrenada en mayo del 2019, cuenta la relación en que se encuentran tres familias. Esta obra cinematográfica, representa la relación fuerza de producción – capital de los Park, Kim y Gwang; que desde el concepto de Marx podríamos definirlas como “sumisas” entre sí.

Dos de las tres familias han sido explotadas laboralmente toda su vida. Viven el día a día pensando que su sacrificio les permitirá mantener un estado de bienestar en la casa de su empleador; al cual admiran, normalizando el deseo de tomar el lugar de él. La tercera familia explota a las otras dos, mantiene dominación con base a las necesidades y anhelos de las otras familias; quienes buscan ser como ellos. La perfecta ilusión del capitalismo: “mejores condiciones laborales y ganancia económica

Parásito es el claro ejemplo del modo de producción capitalista, muestra claramente como la familia rica – los Park -, viven en la opulencia, mientras que la familia – Moon-Gwang – El Ama de Llaves se somete a las condiciones de los Park.

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La tercera familia – los Kim – aparentan sofisticación y cualificación, llegan a la vida de los Park para depender del pago que obtienen por su trabajo, son una familia pobre que vive en los tugurios de la ciudad. Anhelan tener los lujos que tiene la familia de su jefe, llegando a maquinar la estrategia para conseguirlo para sacar al Ama de Llaves y así emplearse todos en casa de los Park.

Los Kim desplazan a los Moon-Gwang, en el transcurso descubren al esposo de el ama de llaves en el sótano, el ama de llaves intenta acordar con los Kim para que permitan vivir a su esposo en el sótano. Esa dependencia común en la explotación, es la que origina el nombre de la película.

En la sociedad moderna lograr el “éxito” es fundamental, lo persiguen los ricos y los pobres. Sin importar los sacrificios se tenga que hacer, o si la salud se deteriora, es el imaginario colectivo de la sociedad. El gran icono que persigue tanto el proletariado como el capitalista: ser de la clase social privilegiada en el mundo, es allí donde se quiere estar; pero no basta solo con obtener, sino “serlo”, encarnar el lujo, el confort y el prestigio.

La película representa un mundo de amos y sirvientes, de dueños y esclavos que hacen contacto a través de la servidumbre, un salario y obediencia. Muestra como los seres humanos parecen aves de rapiña, se devoran unos a otros por mantenerse en su «trabajo«.

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La cinta muestra relaciones de sumisión de una familia frente a la otra; creer que la vida tiene que ser así, genera fascinación por la dependencia sin sentir pena.  mientras se plantea que unos viven del trabajo y sacrificio del otro, no muestra como los Park viven del trabajo de los demás.

Esta relación parasitaria se extendió por todo el mundo; en medio de sistema capitalista unos pocos se enriquecen con la fuerza de trabajo de los trabajadores. Trabajadores, que normalizaron estas relaciones y que su único anhelo es llegar a ser lo que su explotador representa. Ocasionando que una minoría de la sociedad sea la que obtenga la mayor acumulación de las riquezas.

Desde esta perspectiva podemos identificar lo podrido del sistema capitalista, y como la lucha de clases es en realidad, no solo la lucha de clase entre oprimido y opresor, sino que también es una lucha entre la clase obrera para poder sobrevivir. La lucha es por no mantener esa sociedad parasitaria, transformándola en una en la cual desarrollemos relaciones sociales sanas sin explotación.

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