El Territorio Campesino Agroalimentario Renacer Salinero, Fortaleza del Casanare, emitió un comunicado público denunciando que la ola invernal destruyó nuevamente la bancada en el tramo conocido como La Cachucha, entre los municipios de Sácama y La Salina, dejando incomunicadas a las comunidades del norte de Casanare y el norte de Boyacá. Sin embargo, para las organizaciones campesinas, el problema va mucho más allá de una emergencia climática: evidencia el incumplimiento sistemático de un contrato millonario que debía garantizar la transitabilidad de este corredor estratégico para la región.
De acuerdo con el comunicado, el Contrato de Obra No. 978 de 2021, suscrito con la empresa Vías Nacionales KMA y supervisado por INVIAS y la respectiva interventoría, contempla una inversión de 370.249.700.000 pesos para la pavimentación, mantenimiento y operación de la vía. No obstante, las comunidades denuncian que, pese a la magnitud de los recursos comprometidos, no existe una respuesta efectiva frente a la recuperación de la calzada afectada ni garantías de movilidad para los habitantes de la zona.
La preocupación se profundiza al revisar los informes oficiales. Según el propio TECAM, el último reporte disponible indicaba que para 2024 la ejecución física del proyecto apenas alcanzaba el 29 %, pese a que el contrato se encuentra vigente desde hace varios años y tiene como fecha de terminación prevista el año 2029. Para las comunidades, este nivel de avance resulta insuficiente frente a las necesidades del territorio y genera serias dudas sobre el cumplimiento de los compromisos adquiridos.


La organización campesina sostiene además que INVIAS, la interventoría y el Consorcio Vías Nacionales KMA han incumplido reiteradamente los acuerdos alcanzados con la comunidad en distintas jornadas de movilización y asambleas populares. Entre ellos se encuentra la apertura de un nuevo frente de pavimentación entre los PR 100 y 115, considerado fundamental para la vida económica, social y productiva del municipio de La Salina.
El comunicado advierte que las consecuencias del deterioro vial trascienden el problema de movilidad. La destrucción de la carretera afecta directamente la comercialización de productos agropecuarios, limita el acceso a bienes y servicios esenciales y amenaza los esfuerzos organizativos que las comunidades han adelantado para impulsar una propuesta de Reforma Agraria Integral y Popular a través del Territorio Campesino Agroalimentario Renacer Salinero.
Frente a este panorama, el TECAM exige la rehabilitación inmediata de la bancada afectada, el cumplimiento de las actas y compromisos suscritos con las comunidades y una inversión estratégica del Gobierno Nacional y la Gobernación de Casanare para fortalecer el proyecto territorial campesino como una apuesta por la soberanía alimentaria, el desarrollo rural y la permanencia digna de la población en el campo.
Finalmente, la organización hizo un llamado a la asamblea permanente, a la junta de gobierno campesino, a los gremios y asociaciones de la región para fortalecer la organización popular y preparar nuevas jornadas de movilización ante lo que consideran una situación de abandono institucional. «Solo el pueblo salva al pueblo», concluye el comunicado.
En un municipio que ha denunciado persecución contra líderes sociales, allanamientos irregulares y la desaparición de un campesino, el colapso de la única vía de acceso adquiere una dimensión que supera la contingencia invernal. Para las comunidades de La Salina, cada derrumbe deja al descubierto una realidad más profunda: la persistencia del abandono estatal y el incumplimiento de un contrato multimillonario que, lejos de resolver los problemas históricos del territorio, se ha convertido en un nuevo símbolo de las promesas incumplidas hacia el campesinado del norte de Casanare.





