Firmes por la Patria… para ponerla en venta

Del escándalo de DMG a las promesas del "País Milagro": una revisión crítica de las propuestas, alianzas e intereses que rodean la candidatura de Abelardo De la Espriella.

Más leidas
spot_img

¿Le confiarías tus ahorros o tu vivienda a una persona sabiendo que es un estafador?, lo más seguro es que no. ¿Entonces por qué hacerlo con los recursos más preciados de la casa grande, a la que llamamos patria? Nada aconseja ese proceder, y sólo sería posible como resultado de una gran maquinación tal que manipule a millones por el engaño.

Así que ¡cuidado!, porque los timadores siempre se disfrazan de benefactores y amigos para luego darte el golpe. Eso fue lo que les sucedió a más de 356 mil personas en la estafa que organizó David Murcia Guzmán, con su fachada de empresa DMG. Y aunque parezca difícil de entender, las estafas a grandes colectivos son posibles, y lo son porque siempre hay pícaros dispuestos a disimular y enriquecerse con lo ajeno. Exactamente eso fue lo que pasó en ese sonado caso de DMG, donde los ahorradores vieron esfumarse más de un billón de pesos entre 2007 y 2008.

Lo “simpático”, es que buena parte de ese dinero “sustraído con malas mañas” terminó en las cuentas de De la Esprilla, abogado y amigo de David Murcia, quien luego denunciara que el ahora candidato le cobró 5.000 millones de pesos en honorarios, que «se esfumaron», y que además le pidió otros 760 millones para presuntos sobornos. En ésta, y otras muchas ocasiones, De la Esprilla ha demostrado ser mejor estafador que los grandes estafadores, tal como lo ha señalado Iván Cepeda. Así reiteramos, que hay que estar muy alerta con este siniestro personaje que parece salido de la nada, ronda nuestras casas y dice ser salvador de la patria.

Y tómese en cuenta que las grandes estafas se construyen sobre las necesidades más urgentes, desde las cuales los embaucadores hacen fiestas. Así les pasó a las víctimas de DMG, y así le puede pasar a todos los que creen que del cielo llueven salvadores de la patria.

Y es que todo huele muy mal en ese personaje vanidoso, que ufanamente exhibe su bonita vida aparentemente llena de éxitos y lujo, exageraciones en las cuales se trasluce su desproporcionada ambición personalista. Aun, no obstante, sus disfraces no logran tapar su incapacidad moral e intelectual, tal como lo deja en claro su mediocre propuesta “milagrosa”, vanidosamente llamada “programa de gobierno”, en la que por demás resaltan las áreas de lo que será el futuro botín.

Una de ellas, los baldíos que aún quedan en manos del Estado, con una extensión presumible de unos 20 millones de hectáreas, que serían puestas en producción, “sin ceder su dominio”, pero ojo, entregándolas en “contratos de aprovechamiento a largo plazo” a los empresarios y la banca, idea que concuerda en lo expresado por Sarmiento Ángulo, cuando habla con sus ojitos desorbitados sobre la altillanura, y en la que se proyecta explotar siembras en grandes extensiones de maíz o palma aceitera.

Otra de ellas es convertir el encarcelamiento en un gran negocio, pues propone diez mega cárceles construidas y administradas por el capital, de preferencia extranjero. Téngase en cuenta que la construcción de una sola cárcel para unas 5000 mil personas puede llegar a un valor de 200 millones de dólares, los que en realidad saldrán del presupuesto público, tanto para su construcción y como para su funcionamiento. Esto, en cuanto que las construya y gestione el capital privado, sólo significa que se las cobrará al Estado por un monto mucho mayor que si las edificara y gestionara directamente, tal como ha pasado con las autopistas, por ejemplo.

Así que con este “milagro” de 2.000 millones de dólares, el capital redondea su funcionamiento, porque en principio niega las oportunidades de vida a las mayorías proletarias, las condena a la pobreza y la subsecuente violencia, y finiquita el tratamiento convirtiendo sus cuerpos en materia mercantil entregada al infierno carcelario. De esta manera el liberador de la patria hace realidad lo que describe la ficción de sociedades carcelarias despóticas en películas como El Hoyo, Los Juegos del Hambre o Battle Royale.

A lo anterior se agrega el hecho de mantener la salud como negocio, tal como lo definió la neoliberal Ley 100, causante del sistemático déficit en el sistema. Es así que como premio al capital no sólo se incrementará el valor de la UPC, sino que se promete abrir “la puerta a capitalización privada o mixta en EPS estratégicas”, lo que bien entendido significa privatizar aún más la Nueva EPS. Esta mayor privatización de seguro será ampliada a otras grandes empresas estratégicas de la nación, tal como se hizo en los noventa para tapar el hueco fiscal y poder bajar los impuestos a las grandes empresas capitalistas, como descaradamente proponen.

A estos grandes negocios le suma un aplazamiento explícito del objetivo de transición energética, para darle vía libre a los contratos de exploración y explotación minero energética, destacando su postura abierta para que el fracking vaya de frente, política ante la cual se plantea el debilitamiento del mecanismo de consulta previa, en cuanto el plan milagroso juzga que frena los procesos de inversión, cuando en realidad sólo han funcionado como talanquera para que el gran capital externo no estropee con más descaro el entorno natural y las comunidades adyacentes.

La verdad es que es difícil continuar con el ejercicio de lectura del “programa milagroso” sin poder contener la risa, ni la indignación. Por ejemplo, en educación, sólo se propone el “milagro” de “programas de ciclo corto en tecnologías de cuarta revolución industrial…”, los que supuestamente les permitirían a los jóvenes “su inserción laboral en catorce meses para que puedan recibir ingresos trabajando con empresas de Estados Unidos, Europa y Asia”. Por tanto, el bello panorama que pinta el país milagro se reduce al país de los Call Center, en el que prime la mano de obra barata, sin estabilidad y sin seguridad social.

Y por si fuera poco, el asunto asume ribetes de plena broma, al aseverar que “el país de los milagros” será también de propietarios. Para ello acabará con los programas de vivienda subsidiada, para sustituirlo por otro de compra por sistema hipotecario con tasas de interés al 2% anual.  Esto es más que risible cuando en Colombia los promedios sólo rozan el 5%,. Pero es así que -como buen estafador- mezcla lo pícaro, con lo marrullero para embaucar y enredar a grandes masas de la población.

En fin, toda una sarta de grandes mentiras para embaucar a un país. De aquí que sea fácil comprender cómo la llamada defensa de la patria no es más que el negocio personal de un bribón, que junto a una pandilla de truhanes están organizando una “venta de garaje” en gran escala, pero con los recursos del país. Un tunante que en febrero de 2023 adjuró de su patria de origen, para prometer fidelidad irrestricta al gobierno de los EEUU, mediante el siguiente juramento:

Por la presente declaro, bajo juramento, que renuncio y adjuro absoluta y completamente toda lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, patentado, estado o soberanía extranjera, de la cual o del cual haya sido hasta habrá súbdito o ciudadano; que apoyará y defenderé la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América contra todos los enemigos extranjeros y nacionales; que guardaré verdadera Fe y lealtad a los mismos; que portare armas en nombre de los Estados Unidos cuando así lo exija la ley y que prestaré servicio no combatiente en las fuerzas armadas de los Estados Unidos cuando así lo exija la ley; que realizaré trabajos de importancia nacional bajo dirección civil cuando así lo exija la ley; y que asumo esta obligación libremente, sin reserva mental ni propósito de evasión; que Dios me ayude”.

En resumen, lo que plantea la ultraderecha que representa De la Espriella no es una verdadera salida a la crisis del país, sino todo lo contrario, una celada contra las necesidades e intereses fundamentales del pueblo colombiano.

Por tanto, en el infortunado caso de ser elegido, las y los votantes definirían sólo un procónsul de los EEUU para gobernar el “territorio patrio” de acuerdo a los intereses económicos y geopolíticos del “Tío Trump. En consecuencia, por donde se le vea, este farsante sólo es el espantapájaros utilitario a la nueva doctrina de seguridad nacional de ese país, la cual ha pasado a definir que su frontera de seguridad inicia en Groenlandia y termina en los límites de las colonias de Colombia y Venezuela.

Y toda esta trama, todo este gran engaño ha quedado efectivamente develado, no sólo por las posturas de Marcos Rubio, sino por sobre todo en las palabras de Donal Trump, al afirmar que “debido a su apoyo político personal es una honra conceder a Abelardo mi apoyo total e irrestricto», mientras a la vez se puso en contra del senador Iván Cepeda, supuestamente por ser un «marxista de izquierda radical». Injerencismo político manifiesto que fue de buen recibo por De la Espriella, quien entre otras maravillas manifestó que “Existe una plena identidad en nuestras políticas de seguridad (…de modo que) hacemos un frente común contra el comunismo que pretende envenenar nuestras repúblicas e integraremos la Alianza del Escudo de las Américas para que la estrella de la libertad nunca se apague en este hemisferio».

Así, que, estando las cosas claras, como parte del movimiento social es importante evitar con todas nuestras fuerzas que el engaño cunda, para evitar que se consolide la venta y el naufragio del país.

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img
Análisis

¿Autogol electoral?

Lo aparentemente inesperado de los resultados electorales de este 31 de mayo ha hecho brincar preguntas sobre las causas...
- Advertisement -spot_img

Lo Último

- Advertisement -spot_img